El líder de Hezbolá, Naim Qassem, afirmó que negociar con Israel mientras continúan los ataques equivaldría a una “rendición” para el Líbano y pidió al Gobierno que anule la prohibición de las actividades militares del grupo.
“Cuando se proponen negociaciones con el enemigo israelí bajo fuego, esto supone una imposición de rendición”, declaró Qassem al rechazar la iniciativa del presidente libanés de abrir negociaciones directas “con un enemigo que ocupa nuestro territorio y lleva a cabo ataques diarios”.
Qassem también llamó a los libaneses a mantener la “unidad nacional” y sostuvo que ese objetivo podría alcanzarse si el Ejecutivo revoca su decisión de prohibir las actividades militares de Hezbolá.
La medida, adoptada el 2 de marzo, llegó pocas horas después de que Hezbolá lanzara ataques con cohetes contra Israel por primera vez desde el alto el fuego acordado entre ambas partes en noviembre de 2024. Esa acción provocó bombardeos aéreos masivos de Israel sobre territorio libanés.
