Un cantante en lengua irlandesa del grupo de punk-rap Kneecap no será procesado por terrorismo después de que la Fiscalía británica perdiera ante el Tribunal Superior su recurso contra la decisión que anuló el caso.
Liam O’Hanna había sido acusado en mayo del año pasado de exhibir una bandera de Hezbolá, grupo proscrito por Reino Unido y respaldado por Irán, durante un concierto celebrado en Londres en noviembre de 2024. La acusación se sustentó en la Ley contra el Terrorismo de 2000.
O’Hanna quedó libre en septiembre, cuando el magistrado jefe Paul Goldspring concluyó que existía un error técnico en los plazos para presentar la acusación. La Fiscalía de la Corona, que actúa en Inglaterra y Gales, recurrió esa decisión en enero al sostener que el juez se equivocó al determinar que la acusación escrita había sido presentada fuera de plazo.
El Tribunal Superior rechazó ese recurso y respaldó el criterio del magistrado. “El juez actuó correctamente al considerar que no tenía jurisdicción”, señalaron los dos jueces en una sentencia de 13 páginas.
En esa resolución, el tribunal concluyó que “no se presentó ninguna acusación por escrito en el plazo de seis meses” desde la supuesta infracción.
O’Hanna fue acusado el 21 de mayo, exactamente seis meses después del concierto en el que presuntamente mostró la bandera. Sin embargo, la aprobación del fiscal general no llegó hasta el día siguiente, un punto en el que la defensa del cantante basó de forma sostenida su argumento de que el límite legal de seis meses ya había vencido.
