El Reino Unido ha oficializado su reconocimiento del genocidio perpetrado por el Estado Islámico contra la comunidad yazidí en 2014, según una declaración reciente del gobierno británico.
El genocidio de 2014: La tragedia yazidí bajo el Estado Islámico
En 2014, el Estado Islámico llevó a cabo un violento ataque contra la comunidad yazidí en Sinjar, una región en el norte de Irak. Las prácticas religiosas preislámicas de los yazidíes los convirtieron en blanco de la brutalidad del grupo terrorista.
La comunidad yazidí fue objeto de masacres, matrimonios forzados y esclavitud sexual durante el reinado del Estado Islámico en 2014-15. El anuncio británico precede las ceremonias para conmemorar el noveno aniversario de estos atroces actos.
Antes de este reconocimiento, el Reino Unido solo había reconocido oficialmente el genocidio en el Holocausto, Ruanda, Srebrenica y Camboya.
Tariq Ahmad: La voz británica en la cuestión yazidí
Tariq Ahmad, el ministro británico de Oriente Medio, se refirió al sufrimiento de la comunidad yazidí a manos del Estado Islámico. Ahmad subrayó la importancia de la justicia y la rendición de cuentas para las vidas devastadas por estos actos.
El ministro reiteró que las secuelas de este genocidio siguen presentes en la comunidad yazidí hasta el día de hoy.
El reconocimiento británico: Una victoria para los yazidíes

Murad Ismael, cofundador de la organización mundial yazidí Yazda, calificó el reconocimiento británico como un “paso importante”. Este reconocimiento, según Ismael, constituye un componente vital en el proceso de justicia y la recuperación de las víctimas.
Nadia Murad, una activista yazidí y ganadora del Premio Nobel de la Paz, instó al gobierno británico a buscar justicia para las víctimas, enfocándose en los combatientes de origen británico.
Acciones legales contra el Estado Islámico
El reconocimiento oficial del Reino Unido surge en el contexto de una sentencia reciente de un tribunal alemán que condenó a un miembro del Estado Islámico por cometer actos de genocidio en Irak.
El acusado, Taha al-Jumailly, fue condenado a cadena perpetua por crímenes que incluían el asesinato de una niña yazidí de cinco años. Los defensores de los derechos humanos han celebrado esta sentencia como una victoria “histórica”.
La situación actual de la comunidad yazidí
Casi seis años después de que Irak proclamara la “victoria” sobre el Estado Islámico, muchos yazidíes no han podido regresar a Sinjar. Miles de ellos viven en condiciones deplorables, en campos de desplazados.
Los que han logrado regresar enfrentan una situación de seguridad inestable y servicios públicos inadecuados o inexistentes, agravando aún más su situación.