• Login
  • Register
lunes, agosto 10, 2026
Noticias de Israel
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Zona de guerra
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología
Noticias de Israel

Portada » Mundo » Si Erdogan es hostil hacia Estados Unidos, ¿por qué Trump contesta sus llamadas?

Si Erdogan es hostil hacia Estados Unidos, ¿por qué Trump contesta sus llamadas?

SETH J. FRANTZMAN

9 de junio de 2020
en Mundo, Opinión
En los últimos años, Turquía ha acusado a los Estados Unidos de “entrenar terroristas”, ha trabajado con el régimen venezolano antiamericano de Nicolás Maduro, ha detenido a un pastor estadounidense, ha golpeado la política del presidente Donald Trump sobre Jerusalem, ha detenido a periodistas estadounidenses y ha trabajado con Irán y Rusia.

Kevin Lamarque/REUTERS

En los últimos años, Turquía ha acusado a los Estados Unidos de “entrenar terroristas”, ha trabajado con el régimen venezolano antiamericano de Nicolás Maduro, ha detenido a un pastor estadounidense, ha golpeado la política del presidente Donald Trump sobre Jerusalén, ha detenido a periodistas estadounidenses y ha trabajado con Irán y Rusia.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, fue uno de los primeros en sacar provecho de las recientes protestas en los Estados Unidos. Haciendo eco de los comentarios del iraní, Mahmoud Ahmadinejad, insinuó que Turquía se opone al “orden injusto” de los Estados Unidos en el mundo. Sin embargo, el 8 de junio el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habló con el presidente de Turquía sobre la cooperación en Libia y Siria y escuchó como Erdogan afirmó que el movimiento “Antifa” con base en el país norteamericano está vinculado a las fuerzas kurdas de izquierda en Siria, las mismas fuerzas con las que los Estados Unidos trabaja para derrotar a ISIS.

Los medios de comunicación turcos han hecho hincapié en las estrechas relaciones entre Trump y el presidente turco. Trump parece hablar con Erdogan de Turquía más que con cualquier otro líder mundial, a pesar de las constantes críticas de Turquía a los Estados Unidos y del trabajo de este mismo con los adversarios de los estadounidenses.

En diciembre del 2018, Anadolu News en Turquía informó que los Estados Unidos abandonaría Siria después de una conversación entre los presidentes. Según las notas de Anadolu news, los dos líderes también hablaron en noviembre del 2016, abril, junio, septiembre y noviembre del 2017, enero, abril, junio, octubre y diciembre del 2018, tres veces en noviembre del mismo año, dos veces en enero y luego en febrero del 2019, septiembre del 2019, 15 y 28 de febrero de 2020 y 8 de junio del presente año.

No tienen sentido las constantes conversaciones entre Erdogan y Trump, y, sin embargo, Turquía es uno de los países más hostiles a la política estadounidense en el mundo, además de que trabaja con Hamás contra Israel, un aliado clave de los Estados Unidos.

Mientras que los funcionarios turcos atacan constantemente a los Estados Unidos, culpándolos por suprimir la libertad de prensa, los funcionarios estadounidenses parecen tener órdenes de nunca responder las críticas de Turquía. El presidente turco se ha convertido en el líder extranjero con el que Trump parece hablar más de un tema. Esto, a pesar del hecho de que Turquía había amenazado a las tropas de los Estados Unidos el año pasado en Siria y le ordenó dejar Siria y abandonar a los socios de los estadounidenses que estaban luchando contra el ISIS.

En dos ocasiones, la Casa Blanca ha hablado con Erdogan y decidió revertir cinco años de operaciones exitosas en Siria y abandonar a los socios. No está claro por qué el partido gobernante de Turquía tiene tanta influencia en los niveles más altos de la actual administración.

El 3 de junio, después de que Turquía criticara a los Estados Unidos por los ataques a los periodistas durante las recientes protestas, el embajador estadounidense en Ankara salió en la televisión del gobierno turco y estuvo de acuerdo con la crítica de los Estados Unidos. La TRT de Turquía puso una imagen de la Embajada de los Estados Unidos en su país señalando que el embajador, David Satterfield, había hablado con el Director de Comunicaciones del presidente de Turquía, Fahrettin Altun, sobre el “maltrato a los periodistas” y que había acordado con los líderes turcos que “la libertad de prensa es una columna vertebral de la democracia”.

Según la Amnistía Internacional, Turquía es la principal cárcel del mundo para periodistas, pero mientras que los funcionarios turcos golpean a Estados Unidos por abusar de la libertad de prensa, los funcionarios estadounidenses en Ankara nunca critican los abusos de la prensa.

El hecho de que Turquía se dirija a Estados Unidos en el tema de la libertad de prensa es único porque los funcionarios turcos como Altun nunca critican a Irán, China o Rusia con la misma dureza con la que se dirigen a los Estados Unidos y nunca comentan duramente el trato que Irán da a los periodistas. Solo a los Estados Unidos. Sin embargo, cuando Turquía detuvo a dos periodistas más el 8 de junio no hubo ningún comentario de la embajada de los Estados Unidos sobre la “libertad de prensa”.

Turquía, que está comprando armas rusas, incluyendo los sistemas de defensa aérea S-400, está intentando vender a Washington la teoría de que se enfrentará a Rusia en Siria y Libia, incluso mientras Ankara trabaja con Rusia en patrullas conjuntas en Siria.

Por ejemplo, la misma Turquía que amenazó con invadir los puestos avanzados de los Estados Unidos en el este de Siria en octubre del 2019, obligándolos a retirarse de la frontera, es la misma Ankara que hace patrullas conjuntas con los rusos. Ankara no haría patrullas conjuntas con los estadounidenses a pesar de que estos sean aliados de la OTAN. Ankara es excepcionalmente hostil a los Estados Unidos y alegando que este apoya a los “terroristas” en Siria. Sin embargo, Ankara no es tan hostil con Rusia, que apoya al régimen de Assad en Siria. 

Más noticias

Trump quiere cerrar la guerra con Irán antes de las elecciones de noviembre

Ed Case derrota en Hawái a un rival progresista antiisraelí

Egipto se encamina a la nueva alianza de defensa: “No dirigida contra Irán”

Enterrar el programa nuclear iraní es lo más sensato

Hay una falta de claridad en la política de estos dos países. Mientras que el Congreso estadounidense estaba indignado por la retirada en octubre del 2019, viendo a unos 200 mil kurdos que habían ayudado a los Estados Unidos a luchar contra el ISIS y obligados a huir de una invasión turca con horribles imágenes de militantes apoyados por Turquía asesinando a civiles, la Casa Blanca no había retrocedido. Incluso, los Estados Unidos lanzaron una operación secreta para matar al líder del ISIS, Abu Bakr al-Baghdad, en octubre del 2019, cuando se le encontró a poca distancia de la frontera de Turquía y se comprobó que los miembros del ISIS habían transitado por allí.

Del mismo modo, los Estados Unidos ha tenido que atacar a los afiliados de Al Qaeda en el Idlib controlado por Turquía. Esta no sería la primera vez que un aliado de los estadounidenses ha albergado a extremistas. Pakistán y Arabia Saudita fueron acusados de fomentar el extremismo antiestadounidense en los años 90 y principios de los 2000, durante la época que llevó al S-11. Arabia Saudita ha cambiado de rumbo ahora, aunque Pakistán parece seguir trabajando con los extremistas.

Cuando se trata de Ankara solo hay murmullos de crítica a la política estadounidense. El ex enviado anti-ISIS, Brett McGurk, fue crítico con el papel de Turquía, pero dejó la administración de los Estados Unidos. Un funcionario estadounidense escribió un memorándum condenando el ataque turco de octubre del 2019 en el este de Siria como limpieza étnica y crímenes de guerra. Pero otros funcionarios, encabezados por el enviado de los Estados Unidos a Siria, James Jeffrey, han apoyado constantemente la postura de Ankara.

Esto se debe en gran medida a que algunos funcionarios de la administración de Trump quieren revertir las políticas de la era de Obama y ven la asociación de su país con los combatientes anti-ISIS en el este de Siria, llamados las Fuerzas Democráticas Sirias, como una política de Obama. Entre estas voces estadounidenses están aquellos que creen que Ankara podría eventualmente ayudar a las sanciones de los Estados Unidos sobre Irán. En cambio, Turquía reabrió recientemente los controles aduaneros en la frontera con Irán y tanto Ankara como Irán apoyan a Hamás.

La relación Trump-Erdogan es la base de la actual política estadounidense. Turquía se ha beneficiado de esta relación, pero los Estados Unidos rara vez ha conseguido lo que quiere con un cambio en la retórica o política de Ankara. Debido a que la administración de Trump tiende a tomar en serio las relaciones exteriores personales, creyendo que esto es parte del “arte del trato” que Trump defiende, Ankara ha utilizado hábilmente a sus partidarios en Washington para buscar un interés personal.

En mayo del 2017, durante la primera reunión de Trump y Erdogan, la seguridad turca atacó a los manifestantes y a la policía estadounidenses cerca de la residencia del embajador turco. Hubo una tibia condena de los funcionarios estadounidenses por el asalto sin precedentes en su mismo suelo, y más tarde se desestimaron discretamente los cargos contra los guardias de seguridad presidenciales turcos en mayo del 2018. En noviembre del 2019, Erdogan volvió a Washington para reunirse con Trump.

Hoy Ankara quiere sacar provecho de las protestas de los Estados Unidos, tanto apoyándolas como tratando de fingir que los socios de los estadounidenses en Siria están vinculados a “Antifa”. De hecho, los socios de los Estados Unidos en Siria son los que han tenido más éxito en la lucha contra el ISIS.

En las últimas semanas, han estado limpiando las células del ISIS en toda Siria. Pero Ankara hará lo que sea para sabotear esos esfuerzos, para tratar de agitar el caos en el este de Siria y hacer que los Estados Unidos se vaya y hacer que los socios rusos e iraníes de Ankara puedan entrar en el este de Siria. Al mismo tiempo, Turquía está tratando de decirle a la Casa Blanca que puede enfrentarse a Rusia en Libia y en Idlib.

Con los Estados Unidos queriendo reducir su papel en Medio Oriente, la política de externalización a Ankara parece un buen negocio. Es similar al trato con Israel, que prevé que este tenga vía libre contra las amenazas de Irán en el sur de Siria, mientras que Turquía trabaja en el norte de este último. En algún lugar de la administración de los Estados Unidos existe la fantasía de que todo esto podría funcionar conjuntamente y que los intereses compartidos israelo-turcos contra Hezbolá, por ejemplo, podrían incluso construir una relación muy tóxica entre Israel, Turquía y los Estados Unidos.

Etiquetas: EE.UU-TurquíaRecep Tayyip Erdogan

LO MÁSRECIENTE

Tel Aviv acumula el 29% de viviendas nuevas sin vender en Israel
Economía

Israel ofrecerá unas 20 000 viviendas y terrenos con descuento a reservistas

El Gobierno de Israel ofrece subsidios inmobiliarios de hasta 167 000 dólares a los soldados reservistas ante el malestar por...

Leer másDetails
Acuerdo con el Líbano implicaría traslado de tumbas judías a Israel

Acuerdo con el Líbano implicaría traslado de tumbas judías a Israel

Israel inauguró el avión de reabastecimiento más avanzado del mundo

F-16 intercepta aeronaves sobre área restringida cerca de Trump

F-16 intercepta aeronaves sobre área restringida cerca de Trump

El Tribunal Superior rechaza el recurso de Sharren Haskel contra el Likud El Tribunal Superior de Justicia rechazó este domingo por la noche el recurso de la diputada Sharren Haskel contra el Likud y la facción Derecha Estatal. Haskel pretendía ser reconocida como una facción unipersonal y obtener autorización para abandonar su grupo parlamentario antes de las elecciones a la 26.ª Knéset. Aunque los jueces desestimaron su petición, la sentencia advirtió que la fórmula escogida por ambas formaciones para aplicar sus acuerdos podría generar un problema jurídico al afectar el derecho de los diputados contrarios a una fusión a separarse de su facción. El origen del litigio se encuentra en el acuerdo suscrito en marzo de 2025 entre el Likud y Derecha Estatal, entonces denominada Nueva Esperanza. El pacto contemplaba originalmente la fusión Estatal con el Likud, siempre que recibiera la aprobación del Comité de la Knéset. También incluía otros compromisos políticos, como la incorporación de miembros Estatal al Likud, la posibilidad de reservar un puesto para un candidato en la lista del partido y la participación conjunta en las elecciones a la 26.ª Knéset. Ese esquema cambió el 14 de julio de 2026. En vez de culminar formalmente la fusión, las dos facciones decidieron presentarse a las próximas elecciones mediante una lista conjunta de candidatos. El resto de las disposiciones pactadas continuaría en vigor con las modificaciones necesarias. Esta decisión se convirtió en el elemento central de la demanda de Haskel. La diputada argumentó que, pese a la ausencia de una fusión formal, en la práctica ambas formaciones ya funcionaban como si la integración se hubiera producido. Señaló que llevaban un periodo prolongado de estrecha coordinación, que habían combinado actividades políticas y que ya preparaban conjuntamente la campaña electoral. Según su posición, evitar la culminación oficial de la fusión le impedía utilizar el derecho legal a separarse de una facción que se integra en otra. Su argumento se apoyaba en el artículo 59 de la Ley de la Knéset, que permite, bajo determinadas condiciones, que un diputado contrario a la fusión de su grupo parlamentario se separe de él. Esa modalidad de salida tiene efectos distintos de una separación ordinaria tanto sobre el estatus parlamentario como sobre la financiación partidaria. El tribunal explicó que un diputado que abandona una facción al amparo de ese artículo puede ser reconocido como facción unipersonal y presentarse a las siguientes elecciones integrado en otro partido. Sin embargo, los jueces concluyeron que Haskel había actuado con un retraso considerable. El acuerdo entre el Likud y Derecha Estatal databa de marzo de 2025, pero ella no acudió al Comité de la Knéset hasta el 14 de julio de 2026, pocos días antes de la “fecha determinante” empleada para calcular los anticipos de financiación electoral. La sentencia recordó que las elecciones a la 26.ª Knéset debían celebrarse, como fecha límite, el 27 de octubre. Por ese motivo, la fecha determinante era el 18 de julio, trasladada al 19 de julio debido a que el día 18 caía en sábado. El juez Yitzhak Amit, con el respaldo de las juezas Daphne Barak-Erez y Alex Stein, consideró que existía una “demora sustancial” suficiente para rechazar el recurso. El tribunal destacó que Haskel dejó transcurrir más de un año sin hacer valer su argumento de que la fusión se estaba ejecutando de hecho. Tampoco acudió a la justicia cuando, según su propia interpretación, comenzaron a producirse las actuaciones que demostraban que la integración entre ambas formaciones ya estaba en marcha. Para los jueces, esa falta de actuación también debilitaba su afirmación de que se había opuesto de manera continuada a la fusión durante todo ese periodo. Además del problema temporal, el Tribunal Superior tampoco aceptó la posición de Haskel sobre el fondo. Según la sentencia, Derecha Estatal siguió operando en la Knéset como una facción independiente: mantuvo representación propia en los órganos correspondientes, recibió por separado oficinas, presupuestos y personal y ni siquiera celebró una reunión conjunta de facción con el Likud. El Likud sostuvo igualmente que la fusión nunca llegó a completarse y recordó que cualquier cambio en la estructura de las facciones parlamentarias necesita la aprobación del Comité de la Knéset. Pese al rechazo del recurso, Amit introdujo una reserva que podría adquirir relevancia en casos posteriores. El presidente del tribunal cuestionó la fórmula mediante la cual el Likud y Derecha Estatal decidieron concurrir juntos a las elecciones sin completar antes la fusión de sus respectivas facciones parlamentarias. Amit señaló que un acuerdo de ese tipo “podría plantear dificultades”, porque podría impedir que un diputado contrario a la integración ejerciera de manera efectiva un derecho reconocido por la legislación. No obstante, precisó que el caso de Haskel no era el adecuado para resolver esa cuestión. La sentencia dejó abierta la posibilidad de analizarla en otro procedimiento al indicar que “es posible que un acuerdo de este tipo requiera, en la ocasión adecuada, un examen independiente”. Los jueces también hicieron hincapié en la necesidad de contención judicial cuando se examinan acuerdos políticos y cuestiones internas de la Knéset. De acuerdo con la sentencia, la intervención del tribunal frente a un pacto de naturaleza claramente política debe limitarse a situaciones excepcionales, como aquellas en las que exista ilegalidad o una vulneración del orden público. En este caso, no se presentó ningún argumento de ese tipo que justificara la intervención. El recurso se inscribe en el enfrentamiento político que se aumentó después de que Gideon Saar y los integrantes Estatal completaran su acercamiento al Likud. Haskel se negó a incorporarse al Likud, fundó en julio el partido “Israel Primero” y pidió autorización para abandonar Derecha Estatal con el objetivo de concurrir a las elecciones de manera independiente. La diputada no consiguió finalmente lo que reclamaba. El Tribunal Superior rechazó su recurso y tampoco obligó al Likud ni a Derecha Estatal a culminar formalmente la fusión. Al mismo tiempo, la resolución mantuvo abierta una cuestión jurídica sobre el mecanismo elegido por ambos partidos para presentarse juntos a las elecciones, especialmente por sus posibles efectos sobre los derechos de diputados que se nieguen a formar parte de esa iniciativa. Según se desprende de la sentencia, ese asunto podría ser examinado nuevamente por los tribunales en el futuro.

El Tribunal Superior rechaza el recurso de Sharren Haskel contra el Likud

MÁS LEÍDO

  • Irán sufre explosiones en plantas eléctricas: activa defensas aéreas

    EE. UU. ataca a Irán tras derribo de un Apache cerca del estrecho de Ormuz

    1014 shares
    Share 406 Tweet 254
  • Irán confirma la muerte del jefe naval de la Guardia Revolucionaria

    708 shares
    Share 283 Tweet 177
  • Irán entrega los primeros drones de combate a Rusia para su guerra contra Ucrania

    489 shares
    Share 196 Tweet 122
  • 104 murieron en ataque estadounidense contra buque de guerra iraní

    435 shares
    Share 174 Tweet 109
  • Trump afirma que el tirador en la cena de prensa tenía con varias armas

    431 shares
    Share 172 Tweet 108

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password? Sign Up

Create New Account!

Fill the forms bellow to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No Result
View All Result
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Zona de guerra
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología