El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país ha aplazado ataques contra determinadas instalaciones de producción eléctrica en Irán, aunque advirtió que ordenará esa ofensiva si la República Islámica no coopera.
“Hemos dejado algunos de los objetivos más importantes para más adelante, por si necesitamos hacerlo”, declaró Trump durante una rueda de prensa en Florida sobre la guerra con Irán.
El mandatario sostuvo que esos blancos tendrían un alto valor estratégico y aseguró que un ataque causaría daños de larga duración. “Si atacamos [esos objetivos], tardarán muchos años en reconstruirse. [Los objetivos] tienen que ver con la producción de electricidad y muchas otras cosas. No queremos hacerlo si no es necesario”, dijo.
Trump también aseguró que la campaña militar avanza más rápido de lo previsto. “Estamos muy por delante de nuestro calendario inicial”, afirmó.
En la misma comparecencia, insistió en que quiere influir en la elección del próximo líder iraní. “No queremos otro presidente que quizá no esté dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer, por el bien del mundo, por el bien de nuestra nación. [No queremos] quedarnos estancados en la misma situación dentro de cinco o diez años”, señaló.
Además, sostuvo que Irán frustró las rondas anteriores de negociaciones nucleares al negarse, en la práctica, a abandonar la posibilidad de fabricar un arma nuclear. Según Trump, Teherán mantuvo esa opción al insistir en su derecho a enriquecer uranio a altos niveles.