Los países europeos han reforzado sus medidas de seguridad interna por el aumento de los temores a que Irán intente promover atentados terroristas en su territorio, en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, que sigue escalando en Oriente Medio.
Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, tres ataques vinculados a Irán ya golpearon a Estados Unidos y Europa. La alarma se produce además por el historial del régimen iraní, al que varias agencias de inteligencia occidentales atribuyen la planificación y ejecución de operaciones encubiertas en distintos países.
En Noruega, la policía arrestó a tres hermanos noruegos de origen iraquí bajo sospecha de haber cometido un “atentado terrorista con bomba” después de una explosión en la embajada de Estados Unidos en Oslo que causó daños menores.

Las autoridades noruegas señalaron que investigan la posibilidad de que los sospechosos actuaran por “una orden de una entidad gubernamental”. El embajador de Irán en Oslo negó cualquier implicación del régimen.
Tras ese ataque, un video que aparentemente mostraba al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, fue subido a la página de Google Maps de la embajada estadounidense. Jamenei había muerto el primer día de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
En Bélgica, una explosión ocurrida antes del amanecer del lunes dañó una sinagoga en la ciudad de Lieja, en el este del país, sin dejar heridos. El jueves, las autoridades belgas informaron que investigaban un video en el que se reivindicaba el ataque y que circulaba dentro de la “comunidad militante en línea” chií.
En Estados Unidos, poco después del estallido de la guerra, un ciudadano estadounidense de origen senegalés abrió fuego contra civiles en un bar de Austin, Texas, y mató a dos personas.
El ataque, ocurrido el 1 de marzo, dejó además 14 heridos, entre ellos tres de gravedad, antes de que la policía abatiera al tirador, identificado como Ndiaga Diagne, de 53 años.
Un funcionario de las fuerzas del orden dijo a The Associated Press que el hombre llevaba una sudadera con la frase “Propiedad de Alá” y otra camiseta con un diseño de la bandera iraní.

El SITE Intelligence Group indicó que Diagne había expresado “sentimiento pro régimen iraní” en redes sociales.
En paralelo, varias agencias de inteligencia europeas han acusado a Irán de operar a través de una red de agentes y criminales para ejecutar acciones clandestinas en el extranjero.
En su evaluación anual de amenazas, el servicio de seguridad noruego PST advirtió en febrero que Irán, al que considera una de las principales amenazas para el país, podría apoyarse en “actores proxy”, entre ellos “redes criminales”, para cometer ataques.
El servicio de inteligencia austriaco DSN fue en la misma línea. En un informe de 2024 sostuvo que “las redes criminales han reemplazado cada vez más a los servicios iraníes en la ejecución de ataques violentos en el extranjero”, y añadió que debe asumirse “que esta nueva estrategia se intensificará”.
Thomas Renard, director del Centro Internacional de Lucha contra el Terrorismo, afirmó que recurrir a redes criminales sería la vía más sencilla para Teherán. Aun así, advirtió que Irán también podría activar círculos europeos vinculados con los grupos terroristas Hamás o Hezbolá.
“Irán es el principal patrocinador de estas organizaciones —aunque sus objetivos puedan diferir de los de Teherán”, dijo Renard.
“Menos probable —pero muy grave— sería la activación de agentes iraníes que se han infiltrado en Europa”, añadió, aunque “quemar a tus agentes suele ser un último recurso”.
Según el experto, otra posibilidad es que Irán incentive a una persona a ejecutar un ataque, en una modalidad similar a los atentados de “lobo solitario” asociados a ISIS que Europa ha sufrido en los últimos años.

“Individuos aislados podrían actuar, porque están en un ciclo de fuerte consumo de propaganda, combinado con un intenso ciclo mediático que atraería una gran atención hacia cualquier posible ataque”, dijo.
Irán también ha tratado de ampliar su radio de acción en Israel en los últimos años con la construcción de una red de espionaje local. Según las investigaciones, esa estructura reclutó a ciudadanos israelíes para recoger información sobre lugares sensibles y altos funcionarios a cambio de dinero.
En algunos casos, los agentes iraníes que contactaron con israelíes intentaron implicarlos en planes de asesinato. Entre ellos figura el caso de dos jóvenes de Tiberíades, Yoni Segal, de 18 años, y Omri Mizrahi, de 20, arrestados en junio del año pasado.
El investigador estadounidense Matthew Levitt sostiene que Irán ha promovido complots en el extranjero contra disidentes, periodistas, funcionarios extranjeros y otros objetivos desde pocos meses después de la Revolución Islámica de 1979.
“Irán ve el terrorismo como una extensión de la política exterior: un medio asimétrico de alcanzar a sus adversarios más allá de sus fronteras pese a su superioridad militar”, escribió el experto del Washington Institute en agosto.
Más recientemente, en junio de 2024, se produjo un intento de asesinato en Haarlem, en Países Bajos, contra un ciudadano iraní, según la agencia de inteligencia neerlandesa AIVD.

Las sospechas también alcanzan a uno de los implicados en el fallido intento de asesinato contra el político español y crítico del régimen iraní Alejo Vidal-Quadras.
“Es probable que Irán sea responsable de los dos intentos de asesinato”, señaló la agencia de inteligencia en un informe de 2024.
Los antecedentes en Europa refuerzan esas sospechas. En 2021, un tribunal belga condenó a 20 años de prisión a un diplomático iraní por planear un atentado frustrado con bomba contra una concentración iraní opositora en las afueras de París.
El condenado estaba destinado en la misión iraní en Austria cuando entregó explosivos para un ataque previsto contra un mitin del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (NCRI) en el exilio, celebrado en 2018.
