La guerra en el Líbano ha herido o matado al equivalente de un aula de niños cada día y ha destruido la normalidad de quienes siguen vivos desde que empezó hace dos semanas, según advirtió un alto funcionario de la agencia de la ONU para la infancia.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud libanés, al menos 111 niños murieron y otros 334 resultaron heridos en ataques israelíes contra Líbano desde el 2 de marzo, cuando el grupo terrorista libanés Hezbolá entró en la guerra regional en respaldo de su patrocinador, Irán, y empezó a lanzar cohetes y drones contra territorio israelí. La cifra equivale a casi 30 niños al día.
“Es un aula de niños cada día desde el inicio de la guerra que muere o resulta herida en el Líbano”, dijo el director ejecutivo adjunto de UNICEF, Ted Chaiban.
Las muertes de niños en Líbano forman parte de los 1.200 menores muertos en toda la región en las últimas semanas, entre ellos casi 200 en Irán, cuatro en Israel y uno en Kuwait.
“Han pagado un precio terrible. Y lo primero que estamos pidiendo es una desescalada, una vía política para avanzar en esta guerra”, dijo Chaiban a Reuters en Beirut.
Israel sostiene que no ataca de manera deliberada a civiles y que aplica múltiples medidas, incluidas advertencias tempranas de evacuación, para reducir el daño a la población civil antes de ejecutar ataques contra objetivos terroristas.
