Alemania dejó de respaldar a Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el proceso por genocidio impulsado por Sudáfrica por la guerra en Gaza, al considerar que una intervención podría afectar su propia defensa en la demanda presentada por Nicaragua contra Berlín por su apoyo al Estado israelí.
El cambio marca un giro en la posición de uno de los aliados europeos más firmes de Israel. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán confirmó el miércoles que Berlín ya no actuará en nombre de Israel ante el máximo tribunal de Naciones Unidas.
Sudáfrica llevó el caso a la CIJ en diciembre de 2023. Un mes después, el Gobierno alemán rechazó esas acusaciones como “infundadas” y sostuvo que suponían una “instrumentalización política” de la Convención sobre el Genocidio de 1948, el tratado que tipificó ese crimen en el derecho internacional tras el Holocausto. Entonces anunció que intervendría en apoyo de Israel.
Sin embargo, cuando venció esta semana el plazo para presentar esa intervención, Alemania no apareció entre los países que lo hicieron. El Ejecutivo alemán explicó que no podía sumarse sin poner en riesgo su posición en el litigio que Nicaragua presentó más tarde, en 2024, en el que acusa a Berlín de violar el derecho internacional por respaldar a Israel en la guerra de Gaza.
“Ahora nosotros mismos formamos parte de un caso contencioso ante la CIJ y por ello hemos decidido no hacer uso de esta opción”, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Josef Hinterseher.
La CIJ rechazó la petición de Nicaragua para imponer medidas de emergencia contra Alemania, pero permitió que el proceso continuara. Entre los reclamos de Managua figuraban la suspensión de los envíos de armas a Israel y la reanudación de la financiación a UNRWA, la agencia de ayuda a los palestinos.
Alemania se sumó a otros países que retiraron temporalmente su apoyo a UNRWA después de que Israel afirmara que cientos de trabajadores de la agencia integraban organizaciones terroristas. Más tarde restableció la financiación, después de que una revisión independiente no hallara pruebas suficientes para sostener esas acusaciones.
La ausencia alemana deja a Israel sin el respaldo formal de uno de sus principales socios en Europa. Alemania es el segundo mayor proveedor de armas de Israel, solo por detrás de Estados Unidos, y durante la guerra ha evitado cuestionar de forma abierta la actuación militar israelí. En noviembre levantó además un embargo parcial de armas.
Hinterseher evitó responder de forma directa a si Alemania mantiene o no su rechazo a la acusación de genocidio contra Israel. “Rechazamos categóricamente las acusaciones de Nicaragua contra Alemania”, dijo. “Todos los demás asuntos tendrán que aclararse ante el tribunal, y no deseamos hacer más comentarios”.
Estados Unidos sí salió en defensa de Israel con una intervención presentada la semana pasada, en la que sostuvo que la acusación de genocidio forma parte de una campaña más amplia “para deslegitimar al Estado de Israel y al pueblo judío y para justificar o alentar el terrorismo contra ellos”.
Paraguay se convirtió a comienzos de este mes en el primer país en presentar un escrito de apoyo a Israel. En total, más de 18 Estados han remitido intervenciones ante la CIJ para exponer su interpretación de la Convención sobre el Genocidio. Islandia y Países Bajos se incorporaron recientemente al grupo mayoritario de naciones que presentaron observaciones críticas hacia Israel.
Israel entregó la semana pasada su respuesta a la demanda sudafricana. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, el escrito, que permanece bajo confidencialidad, sostiene que la CIJ no tiene jurisdicción sobre el caso y que, por tanto, debe desestimarlo.
