Irán llevará la gestión del estrecho de Ormuz a una nueva fase, según un comunicado atribuido al líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, y leído por la televisión estatal, en el que también se afirma que Teherán fue el “vencedor definitivo” de la guerra.
El texto sostiene que “Irán no busca la guerra, pero no renunciará a sus derechos y considera todos los frentes de resistencia como una entidad unificada”.
La declaración atribuida a Jamenei añade además que la población no debe abandonar las calles de Irán pese a las “negociaciones con el enemigo” y asegura que la República Islámica está decidida a “vengar la sangre” de su difunto líder supremo y de los “mártires” del país.
Jamenei asumió el cargo de líder supremo después del asesinato de su padre al comienzo de la guerra, en febrero. Desde entonces no ha aparecido ni se le ha oído en público durante la guerra, lo que ha alimentado especulaciones sobre una posible herida grave.
El comunicado también insta a los países árabes vecinos de Irán a “situarse en el lugar adecuado” para que Teherán pueda “demostrarles nuestra hermandad”.