El estrecho de Ormuz presenta un tráfico marítimo mínimo desde que el ejército estadounidense impuso un bloqueo naval a Irán, según muestra el servicio de seguimiento MarineTraffic.
El bloqueo, que entró en vigor el lunes a las 10:00 a. m. hora del este de EE. UU., busca arrebatar a Irán el control del estrecho. El Mando Central estadounidense advirtió en una nota dirigida a marineros que “cualquier buque que entre o salga de la zona bloqueada sin autorización estará sujeto a interceptación, desvío y captura”, aunque precisó que la medida “no impedirá el tránsito neutral a través del estrecho de Ormuz hacia o desde destinos no iraníes”.
Minutos después de que el bloqueo comenzara, el petrolero Rich Starry —que partió del fondeadero de Sharjah, frente a la costa de Dubái, con destino a China— dio media vuelta al acercarse al estrecho. Un segundo buque, el Ostria, hizo lo mismo. Sin embargo, el Rich Starry cruzó posteriormente el estrecho durante la noche del lunes al martes por la ruta de control aprobada por Irán, al sur de la isla de Larak. La revista especializada Lloyd’s List interpretó ese paso como una “prueba” del bloqueo de Donald Trump.
Al menos otros dos buques que operaban en puertos iraníes también atravesaron el estrecho pese a la medida, según datos de la empresa Kpler.
El estrecho de Ormuz mide unas 90 millas náuticas de longitud y se estrecha hasta 21 millas náuticas en su punto más angosto, con Irán al norte y la península de Musandam de Omán y los Emiratos Árabes Unidos al sur.
Trump anunció el bloqueo tras el fracaso de las conversaciones del fin de semana para poner fin a la guerra de seis semanas entre EE. UU. e Irán, lo que impulsó los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril. Los analistas marítimos han advertido que las señales de los buques en la región han sido interrumpidas y manipuladas en las últimas semanas, lo que dificulta un seguimiento preciso del tráfico.