La nueva entrega de Su-35S confirma que Rusia mantiene activa la producción de uno de sus cazas clave para superioridad aérea, escolta y ataque táctico.
La nueva entrega refuerza el núcleo táctico de la aviación rusa
Con un nuevo lote de cazas multifunción Su-35S ya transferido a las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, United Aircraft Corporation volvió a respaldar una capacidad central de Moscú para la superioridad aérea y el ataque táctico. Aunque la empresa no precisó cuántas aeronaves integran esta entrega, el envío confirma que la producción del modelo sigue activa en una etapa en la que reponer material y sostener salidas operativas conserva un valor decisivo.
De acuerdo con TASS, el Su-35S cumple funciones orientadas a asegurar la superioridad aérea y a preservar la capacidad de atacar infraestructura terrestre a gran distancia de su base. Ese perfil amplía su papel más allá de la intercepción, ya que le permite asumir escolta, contraataque aéreo ofensivo y defensivo, además de ataques de precisión dentro de un mismo ciclo operativo, sin perder su lugar dentro de la aviación táctica rusa.

El mismo reporte incorporó el testimonio de un piloto ruso que describió un uso amplio del caza en interceptación de largo alcance, cobertura de grupos de ataque e instalaciones terrestres, destrucción de vehículos aéreos no tripulados, golpes precisos contra objetivos terrestres y de superficie, y reconocimiento de posiciones enemigas más allá de la línea de contacto. Ese conjunto de tareas confirma su presencia en funciones diversas y de alta exigencia.
Capacidades y misiones que definen el empleo del Su-35S
- Puede asegurar superioridad aérea y atacar infraestructura terrestre a gran distancia de su base.
- Asume misiones de escolta, contraataque aéreo ofensivo y defensivo, e interceptación de largo alcance.
- También interviene contra vehículos aéreos no tripulados y en reconocimiento más allá de la línea de contacto.
- Su empleo incluye golpes precisos sobre objetivos terrestres y de superficie dentro de un mismo ciclo operativo.
Prestaciones técnicas que sostienen su valor en combate aéreo
Como caza pesado multifunción, el Su-35S conserva capacidad para mantener superioridad aérea, escoltar paquetes de ataque y combatir más allá del alcance visual, incluso en entornos con amenazas aéreas, sistemas no tripulados y emisores terrestres. UAC atribuye ese desempeño a una configuración con dos motores turbofán 117S con poscombustión, un empuje máximo de 14.500 kgf por unidad, velocidad de hasta Mach 2,25 y alcance práctico de 3.600 kilómetros sin reabastecimiento.
A esas cifras se suman un techo de servicio de 18.000 metros y una carga de combate de 8.000 kilogramos distribuida en 12 puntos de anclaje. Rosoboronexport también subraya su capacidad para detectar y enfrentar blancos a larga distancia, junto con un sistema integrado de autodefensa y la supermaniobrabilidad de la plataforma. Por esa combinación, el avión mantiene valor como escolta de largo alcance y como medio de patrulla, disuasión y ataque.

Esa vigencia operativa también aparece en configuraciones recientes de combate. Un informe de Army Recognition publicado en marzo de 2026 examinó una salida nocturna de un Su-35S con una carga mixta compuesta por misiles de corto alcance R-73/74M, misiles de alcance medio R-77-1, un misil de largo alcance R-37M y un misil antirradiación Kh-31PM, además de aparentes cápsulas de guerra electrónica ubicadas en las puntas alares.
La combinación descrita en ese informe perfila una aeronave apta para escoltar medios vulnerables, conservar ventaja en combates más allá del alcance visual y mantener una capacidad limitada para suprimir defensas antiaéreas enemigas. Bajo ese esquema, el Su-35S no depende de forma exclusiva de la furtividad para cumplir misiones complejas, sino de una mezcla de alcance, maniobra, sensores, armamento y protección propia dentro de un entorno aéreo exigente.
La entrega también confirma continuidad industrial y ritmo de aceptación
Junto con su significado operativo, la transferencia incorpora una lectura industrial. TASS citó al director de UAC, Vadim Badekha, quien afirmó que el cumplimiento incondicional de los pedidos estatales de adquisición de defensa sigue como prioridad principal de la empresa, sobre todo en el segmento de aeronaves táctico-operacionales. Además, vinculó las tasas de producción del fabricante con una optimización continua de los procesos de fabricación aplicados al programa.

Aunque no hay datos sobre el tamaño del lote, esa ausencia impide medir con precisión cuánto modifica la capacidad total de la flota rusa. Aun así, el envío indica que Rusia mantiene en funcionamiento la producción, los ensayos y el ritmo de aceptación de uno de sus cazas no furtivos más avanzados. En ese marco, el Su-35S conserva un lugar clave entre los modelos heredados y una capacidad de nueva generación más limitada.
Para Moscú, esa posición responde a una plataforma concebida para vigilar el espacio aéreo a gran distancia, escoltar elementos de ataque y sostener operaciones aéreas de amplio espectro. La nueva entrega no altera por sí sola el equilibrio general de fuerzas, pero sí reafirma la continuidad de un sistema que todavía ocupa una función relevante dentro de la estructura táctica rusa y dentro de su capacidad para responder con medios ya consolidados.