Peter Beinart obtuvo el Premio Literario 2026 de PEN America en la categoría de no ficción por su libro “Ser judío después de la destrucción de Gaza: un ajuste de cuentas”, una obra en la que cuestiona la relación de la comunidad judía estadounidense con Israel y su respuesta a la guerra en Gaza.
Al anunciar el reconocimiento, los jueces afirmaron que el libro “ofrece un modelo para escribir una nueva historia cuando las narrativas heredadas ya no se sostienen”. El galardón PEN/Galbraith de no ficción, dotado con 10.000 dólares, distingue a obras publicadas en el último año calendario que, según el sitio web de PEN America, tengan “mérito literario notable y una perspectiva crítica que ilumine importantes problemas contemporáneos”.
Beinart es editor general de la revista Jewish Currents y profesor en la Escuela de Periodismo Newmark de CUNY. El autor, identificado desde hace años como una de las voces progresistas más críticas de Israel en Estados Unidos, rechaza la condición de Estado judío y defiende reemplazar a Israel por un solo Estado israelí-palestino. También ha descrito la guerra en Gaza como un genocidio.
Cuando presentó el libro en septiembre de 2024, escribió en Substack: “Este libro trata sobre las historias que los judíos nos contamos a nosotros mismos y que nos ciegan ante el sufrimiento palestino”. Añadió: “Trata sobre cómo llegamos a valorar a un Estado, Israel, por encima de las vidas de todas las personas que viven bajo su control. Y trata sobre por qué creo que la liberación palestina también significa liberación judía”.
La elección de Beinart se produce en medio de cambios y tensiones dentro de PEN America en torno a Israel, un asunto que ha dividido al mundo literario y cultural en los últimos años. La organización, fundada en 1922 y dedicada a la defensa de la libertad de expresión y los derechos de los autores, mantuvo durante mucho tiempo su oposición a los boicots culturales contra Israel. Entre esos pronunciamientos figura una carta de diciembre de 2023 en la que pidió a las instituciones artísticas “no vigilar el discurso ni privar al público de la obra de los artistas”, postura que provocó malestar creciente entre sectores progresistas.
En 2024, el director ejecutivo de PEN America dejó el cargo en medio de esas tensiones. El año pasado, además, la organización publicó un informe en el que acusó a Israel de cometer genocidio en Gaza. En febrero fueron nombrados dos nuevos líderes, que poco después enfrentaron críticas por defender al comediante israelí Guy Hochman tras la cancelación de sus actuaciones en Canadá. Finalmente, el grupo retiró esa defensa, en una decisión poco habitual.
El premio concedido a Beinart refuerza la percepción de que PEN America respalda ese tipo de crítica a Israel. El autor, que en otra etapa dirigió la revista de centroizquierda The New Republic, defendió durante años la solución de dos Estados antes de abandonar en 2020 su apoyo a la condición de Estado judío.
La trayectoria reciente de Beinart también ha estado atravesada por controversias vinculadas a la libertad de expresión, uno de los ejes centrales de PEN America. El año pasado, sus presentaciones en Israel para promover el libro generaron llamados a su cancelación tanto desde la derecha, donde algunos sostienen que sus posiciones a veces cruzan hacia el antisemitismo, como desde aliados de izquierda que le reclamaron un compromiso explícito con el boicot a Israel.
Después de hablar en Tel Aviv, Beinart pidió disculpas a sus críticos de izquierda. También ha dicho que apoya “muchas formas” del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones contra el país, conocido como BDS.
Su premio se suma a otros reconocimientos recientes otorgados a libros duramente críticos de la respuesta occidental a la guerra en Gaza. El anuncio llega, además, en un momento de fuerte impacto de la guerra sobre el ámbito literario internacional, con protestas contra algunos autores proisraelíes y debates entre escritores e instituciones judías sobre cómo responder. A comienzos de este mes, decenas de autores judíos antisionistas y no sionistas criticaron al Jewish Book Council por un supuesto “sesgo a favor de centrar voces israelíes y sionistas”.
En años recientes, el premio PEN America de no ficción fue para “A la sombra de la libertad”, de Ana Raquel Minian, centrado en la historia de la detención de inmigrantes en Estados Unidos, y para “Los herederos: un retrato íntimo del ajuste de cuentas racial de Sudáfrica”, de Eve Fairbanks.