El gran rabino ashkenazí de Israel, Kalman Ber, presidente del Consejo del Gran Rabinato, critica a las autoridades belgas por la decisión de la Fiscalía de Amberes de presentar cargos penales contra tres mohel judíos por realizar circuncisiones.
“Me ha sorprendido mucho saber que las autoridades policiales de Bélgica han presentado cargos contra tres mohel”, escribe el rabino en una carta abierta difundida por un portavoz del Rabinato. “Es profundamente lamentable que este país se sume a la poco halagüeña lista de quienes enarbolan la bandera de una guerra contra el judaísmo, lo que a nivel mundial se define como antisemitismo”.
La circuncisión por motivos religiosos es legal en Bélgica, pero debe ser realizada por un médico colegiado.
Sin embargo, los representantes de la comunidad judía han denunciado que las redadas contra los mohel formaban parte de una campaña más amplia de intimidación contra las figuras religiosas judías en Bélgica.
“La afirmación de que las circuncisiones pueden ser realizadas por médicos en lugar de por mohel certificados, con el argumento de que estos últimos carecen de formación quirúrgica, es totalmente errónea”, afirma Ber. “La historia demuestra que, desde que el pueblo judío se constituyó como tal, mucho antes de que existiera ningún documento sobre los habitantes de Europa, han sido los mohel quienes han circuncidado a los niños judíos”.
Ber insta a las autoridades belgas a reconsiderar la decisión. El portavoz del Rabinato ha comunicado que se enviará una copia de la carta a la embajada belga en Israel.
Hoy mismo, el ministro de Asuntos Exteriores belga, Maxime Prevot, ha reiterado que el poder judicial belga es independiente y toma sus decisiones al margen de cualquier influencia política.