El ejército estadounidense confirma haber llevado a cabo ataques en “defensa propia” en Irán en respuesta a “ataques iraníes no provocados” contra destructores lanzamisiles de la Armada de EE. UU. que transitaban por el estrecho de Ormuz hacia el golfo de Omán.
“Las fuerzas iraníes lanzaron múltiples misiles, drones y pequeñas embarcaciones mientras el USS Truxtun (DDG 103), el USS Rafael Peralta (DDG 115) y el USS Mason (DDG 87) transitaban por la vía marítima internacional”, afirma el Mando Central de EE. UU. en un comunicado.
El CENTCOM afirma que interceptó las “amenazas entrantes” y que “ningún activo estadounidense fue alcanzado”.
En respuesta, el CENTCOM afirma que atacó instalaciones militares iraníes “responsables de atacar a las fuerzas estadounidenses”. Los objetivos incluían “puestos de lanzamiento de misiles y drones, centros de mando y control, y nodos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento”, según el CENTCOM.
“El CENTCOM no busca una escalada, pero se mantiene posicionado y listo para proteger a las fuerzas estadounidenses”, añade el comunicado.