El diputado Meir Porush (UTJ) lanzó fuertes críticas contra las FDI después de que el ejército difundiera nuevos datos sobre una falta de unos 12.000 soldados conscriptos, en medio de advertencias de Defensa sobre una posible crisis de personal si no se amplía el alistamiento, especialmente entre la población haredí.
Las cifras presentadas por las FDI indican que la escasez actual incluye entre 6.000 y 7.500 combatientes. Funcionarios de seguridad alertaron que el déficit podría profundizarse de forma significativa si el servicio militar obligatorio se reduce a 30 meses.
Defensa advirtió que, sin una ley que permita ampliar el reclutamiento, el ejército podría enfrentar una grave crisis de personal en cuestión de meses. Las FDI sostienen que las operaciones abiertas en siete frentes de combate obligan a las tropas regulares a servir de manera continua durante todo el año, mientras los reservistas son llamados por muchos más días de los previstos inicialmente.
Porush acusó a altos mandos militares de actuar bajo la influencia de asesores jurídicos y afirmó que “el ejército se ha convertido en una herramienta política en manos de quienes persiguen a los estudiantes de la Torá”. Según el diputado, la institución castrense ignora las recomendaciones de un comité asesor que propuso eximir del servicio militar a los alumnos de yeshivá comprometidos con tres sesiones diarias de estudio de la Torá.
El legislador sostuvo que el mensaje público del ejército muestra que “ciertos elementos han decidido convertir al ejército en un instrumento político contra los estudiosos de la Torá”. También acusó a los líderes militares y a los asesores jurídicos de impulsar “una campaña contra los estudiantes de la Torá” y de utilizar sesiones informativas ante los medios para rechazar cualquier compromiso basado en las recomendaciones de ese comité.
El organismo asesor mencionado por Porush fue nombrado por el exministro de Defensa, Yoav Gallant, con respaldo del entonces jefe del Estado Mayor Herzi Halevi. Estuvo presidido por un general de división retirado e integrado por altos oficiales militares. De acuerdo con Porush, recomendó proteger a los estudiantes de la Torá de tiempo completo que mantienen horarios intensivos de estudio diario.
Los datos militares también señalan que, de unas 80.000 personas clasificadas como en “procesos de evasión del reclutamiento”, cerca de la mitad pertenece al sector haredí, mientras que se estima que otra cuarta parte procede de la misma comunidad.
En julio de 2025, el jefe del Estado Mayor ordenó enviar avisos de reclutamiento a todos los haredíes elegibles. Paralelamente, el general de brigada Avinoam Amona fue designado asesor para asuntos haredíes.
El ejército informó además un aumento gradual del alistamiento haredí. Unos 2.200 haredíes fueron reclutados en 2023, cifra que subió a 2.800 en 2024. Durante la primera mitad de 2025 se incorporaron aproximadamente 1.850, con proyecciones que apuntan a que el total anual podría superar los 3.000 antes de fin de año.
En los últimos dos años, las FDI ampliaron su estructura de fuerzas con nueve compañías blindadas, un batallón de ingeniería, un batallón del Comando del Frente Interno y un batallón haredí adicional, además de esfuerzos más amplios para reforzar las reservas.
Durante una reunión reciente de la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knéset, a la que asistió el jefe del Estado Mayor, Porush cuestionó la política militar hacia el reclutamiento de estudiantes de yeshivá y preguntó por qué el ejército actuaba contra las recomendaciones profesionales del comité.