Avigdor Liberman afirma que quiere convertirse en el próximo primer ministro, pese a que su partido, Yisrael Beytenu, obtiene de forma constante entre ocho y nueve escaños en las encuestas, muy por detrás de la lista Juntos, del ex primer ministro Naftali Bennett, y del líder de la oposición, Yair Lapid, quien consiguió 26 escaños en una encuesta reciente de Zman Yisrael.
En declaraciones a la Radio del Ejército, Liberman señala que tiene dos objetivos para las próximas elecciones: “reemplazar al gobierno del 7 de octubre” y “convertirse en primer ministro”.
“Sabremos cómo entendernos después de las elecciones, y creo que también lo demostramos en el ‘gobierno del cambio’: no siempre se elige como primer ministro al líder del partido más grande”, afirma, en referencia al efímero gobierno de Bennett y Lapid, del que también formó parte. Liberman descarta recurrir a la amenaza de acercarse a Netanyahu y ofrecerle apoyo a cambio de una rotación en la Oficina del Primer Ministro durante las negociaciones con otros partidos del bloque opositor. Según afirma, “por lo que a mí respecta, aunque el mundo se ponga patas arriba”, Netanyahu no puede desempeñar ningún papel en el próximo gobierno.
En declaraciones al diario Maariv, Bennett afirma: “Liberman ha demostrado ser un socio serio y responsable. En mi opinión, fue un muy buen ministro en mi gobierno, que fue un gobierno excelente. No me preocupa que Liberman anteponga su ego al Estado. Confío en que Liberman pondrá al Estado por delante de su ego”.
Consultado por la Radio del Ejército sobre la posibilidad de una fusión con el presidente de Yashar, Gadi Eisenkot, Liberman afirma que existen “diferencias fundamentales” que “deben resolverse antes de una fusión” y añade que su partido “no está dispuesto a ceder ni un milímetro en todo lo relacionado con la ley del servicio militar obligatorio”.