La Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) planea elevar de forma significativa la adquisición de cazas de quinta generación F-35A Lightning II. En su propuesta de presupuesto para el Año Fiscal 2027 (FY2027), el Pentágono solicitará la compra de 38 aeronaves, lo que representa un notable incremento frente a las 24 unidades financiadas en el periodo anterior.
La inversión proyectada asciende a 5.470 millones de dólares, un movimiento estratégico que refleja la urgencia de Washington por consolidar su masa de combate furtivo frente a adversarios tecnológicamente avanzados.
Comparativa de adquisición del F-35A
El siguiente desglose muestra el cambio de tendencia en la adquisición y la inyección económica para el programa de cazas de la USAF:
| Parámetro Operativo | Año Fiscal 2026 (FY2026) | Año Fiscal 2027 (FY2027) |
| Unidades Financiadas | 24 aviones F-35A | 38 aviones F-35A |
| Inversión Propuesta | Base previa de desarrollo | 5.470 millones de dólares |
| Enfoque de Plataforma | Transición de software TR-3 | Integración Block 4 y capacidades de red |
Modernización Block 4 y superioridad en entornos disputados
Este repunte en las compras de SpaceX no responde únicamente a una renovación de la flota, sino a cálculos de supervivencia en escenarios de alta intensidad. Las evaluaciones operativas recientes del Pentágono advierten sobre la vulnerabilidad de los cazas de cuarta generación frente a los sistemas de defensa aérea integrados modernos de potencias rivales.
Para contrarrestar estas amenazas, los fondos solicitados para el FY2027 apoyarán de manera directa la transición hacia la actualización Block 4, que transforma el F-35A mediante las siguientes mejoras:
- Mayor potencia de cómputo: Resuelta mediante el paquete de hardware y software Technology Refresh 3 (TR-3).
- Radar APG-85: Un sistema de última generación diseñado para optimizar el seguimiento de objetivos de largo alcance y la protección electrónica.
- Guerra electrónica avanzada: Contramedidas pasivas y activas optimizadas para operar dentro de zonas de exclusión aérea (A2/AD).
El F-35A como nodo central de la guerra multi-dominio
La estrategia de la Fuerza Aérea estadounidense confirma que el F-35A operará como la columna vertebral de su poder táctico hasta la década de 2040. Esto reajusta las proyecciones que sugerían que los sistemas de sexta generación del programa Next Generation Air Dominance (NGAD) desplazarían rápidamente a las plataformas tripuladas actuales.
Gracias a su arquitectura de fusión de sensores, el F-35A no solo actúa como cazabombardero, sino como un nodo de mando y recopilación de inteligencia capaz de guiar misiles y coordinar fuerzas navales o terrestres en tiempo real.
Además, el avión servirá como puente tecnológico para el concepto de trabajo en equipo tripulado-no tripulado (MUM-T), actuando como la nave nodriza que dirigirá en el espacio aéreo disputado a los drones autónomos conocidos como Collaborative Combat Aircraft (CCA).
Desafíos de mantenimiento y la cadena de suministro industrial
A pesar del impulso en la fabricación, los analistas del sector defensa advierten que el incremento en las compras añade presión a los problemas de preparación que arrastra el programa. Las tasas de capacidad de misión se han visto afectadas debido a la escasez de piezas de repuesto y la exigencia térmica sobre los motores Pratt & Whitney F135, acelerada por las crecientes demandas de energía de los nuevos sensores integrados.
Por otro lado, el Congreso de EE. UU. evaluará de cerca esta solicitud presupuestaria. Existe un respaldo bipartidista para fortalecer la base industrial de defensa y blindar la cadena de suministro de componentes críticos, como los semiconductores y materiales compuestos, ante el riesgo de un desgaste operativo acelerado o pérdidas materiales en un conflicto prolongado.