El gobierno de los Estados Unidos ha anunciado un nuevo paquete de apoyo militar valorado en 108,1 millones de dólares con el objetivo de mantener plenamente operativos los sistemas de defensa aérea FrankenSAM HAWK en Ucrania. La medida, tramitada como una propuesta de Venta Militar Extranjera (FMS), busca asegurar la sostenibilidad de las baterías de alcance medio frente a las persistentes campañas rusas de ataques con misiles y drones contra infraestructuras críticas.
A diferencia de los envíos de armamento convencional, este financiamiento no introduce una nueva plataforma, sino que se concentra en proveer servicios de reparación, piezas de repuesto, asistencia técnica y soporte logístico avanzado para consolidar el escudo defensivo que Kiev ya opera sobre el terreno.
El programa FrankenSAM: Soluciones híbridas ante el desgaste operativo
Desde finales de 2022, las Fuerzas Armadas de Ucrania han dependido cada vez más de la iniciativa FrankenSAM, un esfuerzo conjunto con Washington para desarrollar soluciones híbridas de defensa. Estas plataformas combinan lanzadores de la era soviética con misiles y componentes electrónicos occidentales modernos.

Esta estrategia nació para solucionar la escasez crítica de munición de origen soviético. Los sistemas HAWK modificados permiten a Ucrania proteger centros de mando, depósitos de municiones y áreas urbanas sin agotar sus reservas de interceptores de gama alta, como el sistema Patriot.
Ficha técnica: Capacidades del misil MIM-23 HAWK
A pesar de haber sido desarrollado originalmente por Raytheon durante la Guerra Fría, el sistema modernizado Improved HAWK ha demostrado una alta efectividad contra objetivos rusos modernos como los misiles de crucero Kh-59 y Kalibr, así como drones de diseño iraní de la familia Shahed.
Las especificaciones técnicas clave del interceptor incluyen:
| Parámetro del Sistema | Rendimiento Operativo |
| Tipo de Misil | MIM-23B Improved HAWK (Superficie-Aire) |
| Alcance Operativo | Hasta 40 kilómetros |
| Altitud Máxima de Interceptación | Superior a los 18 kilómetros |
| Velocidad Máxima | Mach 2,4 |
| Propulsión | Motor cohete de combustible sólido de doble empuje |
| Ojiva de Combate | 75 kg de alta explosión por fragmentación |
| Guía Terminal | Radar semiactivo con iluminación de onda continua |
Sensores avanzados y radares contra ataques de saturación
La notificación oficial de la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa (DSCA), emitida el 21 de mayo de 2026, confirma que el contratista principal del programa será Sierra Nevada Corporation, firma basada en Englewood, Colorado.
Uno de los puntos clave del paquete es el soporte para los radares de la Fase III del programa HAWK, optimizados para la guerra electromagnética moderna:
- AN/MPQ-62 (Radar de adquisición de onda continua): Permite la detección temprana de amenazas complejas.
- AN/MPQ-61 (Radar iluminador de alta potencia): Introduce la función LASHE (Low-Altitude Simultaneous HAWK Engagement), capaz de fijar y atacar múltiples objetivos de vuelo bajo simultáneamente.
- Remolques con mástiles elevables: La inclusión de estas plataformas permite elevar la posición de las antenas de radar. Esto amplía el horizonte de detección y reduce los puntos ciegos provocados por la topografía, neutralizando las tácticas rusas de aproximación a ras de suelo para evadir las defensas.
El reto logístico en condiciones de combate real

Mantener las baterías HAWK en un teatro de operaciones activo presenta desafíos mecánicos y tecnológicos severos. A diferencia de los sistemas digitales modernos, la familia HAWK incorpora subsistemas analógicos que requieren calibración continua, mantenimiento intensivo de componentes hidráulicos, generadores y un flujo constante de suministros eléctricos. Esto se vuelve más complejo debido a la doctrina ucraniana de dispersión rápida para evitar la contraterrera rusa.
El verdadero valor estratégico del HAWK radica en su costo y disponibilidad: al existir amplios inventarios de la Guerra Fría en los almacenes de la OTAN, los aliados pueden sostener el esfuerzo bélico de Ucrania a largo plazo sin mermar sus propias reservas de misiles de última generación.