El presidente del Parlamento de Irán y negociador principal, Mohammad Baqer Ghalibaf, advirtió a Estados Unidos sobre repercusiones militares directas si decide reanudar las hostilidades en la región.
Durante una reunión oficial en Teherán con el jefe del Ejército de Pakistán, transmitida por la televisión estatal iraní, Ghalibaf reafirmó que su gobierno rechaza cualquier compromiso sobre los derechos soberanos de su nación.
Claves de la escalada de tensiones:
- Ultimátum de Teherán: Las autoridades iraníes aseguran haber reconstruido sus capacidades militares durante el alto el fuego y prometen una respuesta «más aplastante y amarga».
- Movilización de la USAF y la Armada: El Pentágono despliega buques con misiles guiados y escuadrones de cazas adicionales en el área de responsabilidad del Comando Central.
- Alerta en el Golfo: El Comando Central de EE. UU. incrementó las patrullas marítimas en el Estrecho de Ormuz, mientras las bases de la OTAN en la región elevaron sus niveles de preparación.
- Reacción de los mercados: El precio del crudo Brent registró un incremento progresivo en las primeras horas de la jornada bursátil ante la posibilidad de un choque armado directo.
Despliegue naval estadounidense y silencio en Washington
La advertencia del liderazgo iraní coincide con reportes de inteligencia que indican que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos prepara una nueva ronda de ataques contra objetivos estratégicos en territorio iraní.

La movilización de activos navales y aéreos hacia el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo busca reforzar la capacidad de ataque del Comando Central, aunque las fuentes gubernamentales en Washington mantienen silencio oficial sobre la fecha exacta y los blancos de la misión.
Por su parte, los voceros militares occidentales justifican estos traslados de tropas y buques como medidas de disuasión indispensables para proteger al personal apostado en las bases conjuntas de las naciones vecinas del Golfo.
Impacto económico y protocolos de contingencia europeos

La inminencia de un enfrentamiento militar ha generado volatilidad en los principales índices económicos globales. Analistas financieros anticipan fluctuaciones drásticas en los costos de los suministros energéticos si se reactivan las operaciones de combate en el Estrecho de Ormuz, una arteria vital para el transporte internacional de petróleo.
Ante el aumento del alistamiento militar en Teherán, las delegaciones diplomáticas de varios países europeos activaron sus protocolos de contingencia y emitieron avisos de seguridad urgentes para sus ciudadanos residentes en la capital iraní. En el plano diplomático, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia instó formalmente a ambas partes a ejercer la máxima contención y evitar acciones de confrontación directa.