Los ministros de Finanzas del grupo de países del G7 reiteran que resulta imperativo reabrir el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán, y subrayan la importancia de abordar los desequilibrios mundiales de la cuenta corriente.
Asimismo, en una declaración conjunta, reafirman su compromiso con la cooperación multilateral para afrontar los riesgos que amenazan la economía mundial.
Los ministros de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos también afirman que mantienen su compromiso con la estabilidad de los mercados energéticos e instan a todos los países a evitar restricciones arbitrarias a las exportaciones.