El gobierno iraní ha decidido apartar su expediente atómico de las actuales mesas de diálogo con Estados Unidos. Teherán establece como prioridad absoluta pactar el fin de las hostilidades en todos los frentes abiertos, incluyendo el Líbano, mientras mantiene intactas sus exigencias sobre la retirada militar estadounidense de la región.
Las claves de las negociaciones
- Agenda dividida: Irán no discutirá su programa nuclear en esta fase; el tema será abordado de forma separada en el futuro.
- Prioridad absoluta: El objetivo inmediato de Teherán es consolidar el fin de la guerra en todas las zonas operativas, con especial énfasis en el territorio libanés.
- Delegación «Minab 168»: El nuevo equipo negociador iraní, operando bajo mediación de Pakistán, toma su nombre en memoria de las 168 víctimas del ataque a una instalación educativa atribuido a Estados Unidos.
- Condiciones para la paz: El gobierno iraní exige el pago de reparaciones económicas de guerra y el retiro total de las tropas de EE. UU. de Medio Oriente.
- Advertencia militar: El líder negociador confirmó que Irán se ha rearmado durante la tregua y promete una respuesta a «mayor dimensión» si la administración de Donald Trump reinicia los ataques.
El gobierno de Irán ha redefinido el esquema de las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra con Estados Unidos, excluyendo formalmente su programa nuclear del marco preliminar de acuerdos.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei, confirmó a la televisión estatal que la estrategia de Teherán pasa por segmentar las agendas diplomáticas para centrarse en el cese inmediato de las hostilidades.
«En esta fase, no discutiremos los detalles de la cuestión nuclear«, declaró el diplomático, trazando una clara línea roja para los mediadores internacionales. Baqaei subrayó que la prioridad gubernamental es «un asunto urgente para todos nosotros: poner fin a la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano». Según esta hoja de ruta, el desarrollo atómico iraní será objeto de debates separados solo cuando se haya estabilizado un cese al fuego definitivo.
Esta postura oficial llega apenas días después de que el propio Baqaei aseverara ante la prensa internacional que el enriquecimiento de uranio es un «derecho estatal sin posibilidad de negociación», dejando claro que la exclusión temporal del tema no implica una renuncia a sus proyectos estratégicos.
Nace la delegación «Minab 168» y el pliego de condiciones

Para ejecutar esta estrategia diplomática, Teherán ha reestructurado su equipo de diálogo. El presidente del Parlamento y negociador principal, Mohammad Bagher Ghalibaf, oficializó el viernes 22 de mayo a Baqaei como portavoz exclusivo de la delegación encargada de las conversaciones con Washington, las cuales avanzan bajo la mediación de Pakistán.
La misión diplomática ha sido bautizada oficialmente como delegación «Minab 168». Esta designación tiene una fuerte carga simbólica, ya que honra a las 168 personas que perdieron la vida tras un ataque de las fuerzas estadounidenses contra una instalación educativa en dicha región iraní.
A través de este canal, el gobierno iraní ha remitido un pliego de condiciones innegociables para firmar el pacto de paz. El documento incluye dos exigencias máximas:
- El pago de reparaciones económicas por la destrucción de infraestructura civil y militar durante el conflicto.
- El retiro total de las tropas estadounidenses de Medio Oriente.
Por su parte, la administración estadounidense mantiene la presión sobre Teherán a través de un estricto bloqueo naval sobre los puertos de Irán, utilizando esta medida de asfixia económica como su principal moneda de cambio en las tratativas.
Rearme táctico y advertencias a la Casa Blanca

El desarrollo de esta compleja arquitectura diplomática transcurre bajo la sombra de los preparativos militares. Como se informó previamente este sábado, el alto mando iraní ha aprovechado la ventana operativa del alto el fuego para reorganizarse.
Ghalibaf notificó que las fuerzas armadas nacionales han completado un proceso de reconstrucción táctica. En un mensaje directo a la Casa Blanca, advirtió que cualquier intento del presidente Donald Trump por romper las negociaciones y reiniciar la guerra desencadenará una respuesta armada de una dimensión muy superior a la vista en los enfrentamientos iniciales del pasado mes de febrero.