Un funcionario del Ministerio de Salud iraní afirmó que las heridas que sufrió el líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, en los ataques estadounidenses e israelíes de finales de febrero fueron solo “superficiales”, al ofrecer un relato poco habitual del día en que resultó herido.
El dirigente, de 56 años, no ha aparecido en público desde que fue nombrado líder supremo de Irán el 8 de marzo y únicamente ha emitido comunicados escritos, lo que ha alimentado las especulaciones sobre su estado de salud.
En marzo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que se creía que Mojtaba estaba “vivo, herido y desfigurado”. Mojtaba sucedió a su padre, Alí Jamenei, quien murió en los ataques estadounidenses e israelíes del 28 de febrero, que desencadenaron represalias iraníes en toda la región.
Hoy, el portavoz del Ministerio de Salud, Hossein Kermanpour, describió el día en que Mojtaba resultó herido y su llegada a un hospital cuya identidad no reveló.
Según Kermanpour, Mojtaba llegó al hospital alrededor de la 1:00 p. m., hora de Teherán, el 28 de febrero y “entró en el quirófano junto con otros heridos”.
“Aparte de lesiones superficiales en la cara, la cabeza y las piernas, que no causaron amputaciones ni ningún problema médico de consideración, no ocurrió nada grave”, declaró Kermanpour a la agencia de noticias ILNA.
“Desde mi perspectiva como médico, no se trataba de lesiones graves y no requerían ningún procedimiento especial, salvo uno o dos puntos de sutura”.