La corporación nuclear estatal rusa Rosatom afirmó que suspendió el regreso de sus primeros empleados al sitio de construcción de nuevas unidades en la central nuclear iraní de Bushehr, después de nuevos ataques contra Irán.
Un funcionario iraní dijo ayer a medios estatales que un proyectil estadounidense había alcanzado el área perimetral de la instalación y había impactado en un sitio militar situado en las afueras de Bushehr.
“Hace unas horas, el primer grupo de personas, seis individuos, inició su viaje hacia el sitio, pero tras los ataques ocurridos anoche hemos detenido el avance de nuestro equipo en Teherán”, declaró Alexei Likhachev, jefe de la corporación estatal rusa, según citas difundidas por agencias de noticias rusas.
“Decidiremos los próximos pasos en un futuro cercano”, afirmó.
Rosatom, que construye dos nuevas unidades en Bushehr, evacuó a Rusia a más de 600 empleados tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Parte de ese personal empezó a regresar y llegó a Teherán, donde quedó interrumpido su traslado posterior hacia la planta.
La corporación nuclear estatal rusa mantiene allí solo a 20 personas para sostener las actividades de construcción y ha afirmado que la ampliación de la planta sigue entre sus prioridades.










