Estados Unidos no contempla, por el momento, lanzar nuevos ataques ofensivos contra Irán. El secretario de Estado, Marco Rubio, transmitió ese mensaje a varios ministros de Exteriores, indicando que la administración de Donald Trump ha puesto el foco en aumentar la presión económica sobre Teherán y garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, de acuerdo con un informe del Canal 12 que cita fuentes conocedoras de esas conversaciones.
Las mismas fuentes señalaron que Rubio no descartó una intervención militar si Irán inicia nuevas acciones hostiles.
Mientras Washington impulsa nuevas sanciones contra Irán y Trump sostiene que el estrecho de Ormuz ya fue desminado, el informe indica que la prioridad estadounidense es intensificar las medidas económicas contra Teherán y restablecer la normalidad del transporte marítimo por esa ruta estratégica.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, presentó ayer en un discurso las sanciones secundarias con las que había amenazado a Irán.
Según las fuentes citadas por Canal 12, esta estrategia se mantendría, al menos, hasta las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para comienzos de noviembre. Después de esos comicios, podría volver a evaluarse una campaña militar de mayor alcance.
En otro punto del informe, el periodista Barak Ravid, de Canal 12 y también de Axios, señala que funcionarios estadounidenses con conocimiento directo confirmaron el anuncio de Trump de que la Armada de Estados Unidos retiró las minas del Plan de Separación de Tráfico del estrecho de Ormuz, el principal corredor marítimo entre Omán e Irán.
Irán se había comprometido, en el ya extinguido memorando de entendimiento entre ambos países, a retirar las decenas de minas que había desplegado en esa ruta durante la guerra.
Axios añade que, durante los últimos meses, drones submarinos de la Armada estadounidense inspeccionaron de forma sistemática la zona y localizaron más de 100 objetos sospechosos de ser minas. Posteriormente, empresas privadas fueron contratadas para retirarlos o detonarlos.
Funcionarios estadounidenses sostienen que esa operación permite el tránsito seguro de buques en ambos sentidos por el estrecho bajo la protección de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, lo que podría favorecer un aumento importante del tráfico de petroleros.
Esos funcionarios consideran que la retirada de las minas reduce de forma significativa la capacidad de influencia de Irán sobre los mercados energéticos internacionales y en futuras negociaciones con Washington. También creen que resta importancia al borrador de acuerdo que Irán y Omán llevan meses discutiendo sobre la navegación en el estrecho.
La mayoría de las estimaciones basadas en datos sitúan el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz entre el 10 % y el 15 % de los niveles registrados antes de la guerra.
Trump también ha realizado declaraciones contradictorias sobre si alguna vez llegaron a colocarse minas en el estrecho de Ormuz.










