Donald Trump aplazó su decisión sobre el memorando de entendimiento con Irán y pidió a su equipo obtener más concesiones vinculadas al programa nuclear iraní antes de dar su aprobación. La demora mantiene en suspenso el avance de una prórroga de 60 días del alto el fuego entre Washington y Teherán, diseñada para negociar compromisos nucleares y aliviar la tensión en el estrecho de Ormuz.
Trump retrasó la aprobación del memorando con Irán porque quiere compromisos más claros sobre el uranio altamente enriquecido, el calendario de negociación nuclear y la reapertura del estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos también reclamó ajustes en la redacción del borrador sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque no se detallaron los cambios solicitados. La pausa llegó después de que Trump anunciara el viernes que acudiría a la Sala de Situación para tomar una “decisión definitiva” sobre Irán.
La Casa Blanca había comunicado previamente que Estados Unidos e Irán habían acordado, a la espera del visto bueno presidencial, una extensión de 60 días del alto el fuego. Sin embargo, la reunión terminó sin resultados concretos. Funcionarios iraníes negaron que el memorando incluyera concesiones nucleares o un compromiso para reabrir por completo el paso marítimo.
Washington exige detalles sobre el uranio iraní

Trump pidió modificar el calendario de las negociaciones nucleares. Washington busca eliminar el uranio altamente enriquecido acumulado por Irán, una cantidad equivalente a unas 10 ojivas nucleares. Ese material habría sido enterrado después de que Estados Unidos atacara instalaciones nucleares iraníes clave durante la guerra entre Israel e Irán de junio de 2025.
El mandatario quiere más precisión sobre la forma en que Estados Unidos obtendría ese material y sobre el calendario de implementación. Teherán necesitaría unos tres días para responder a las nuevas exigencias, debido a las condiciones de comunicación de sus dirigentes y negociadores.
Washington está dispuesto a esperar para que Trump obtenga los cambios solicitados. La expectativa en el entorno estadounidense es que pueda haber una respuesta hacia finales de semana, aunque el plazo sigue abierto y depende de la reacción iraní.
El estrecho de Ormuz queda en el centro del memorando
En paralelo, Estados Unidos permitió la semana pasada el paso de decenas de petroleros y buques metaneros de Qatar por el estrecho de Ormuz, después de que Irán autorizara el tránsito y, en algunos casos, recibiera un pago. Algunos de esos buques habrían sido escoltados por la Armada de Estados Unidos.
Las embarcaciones tenían como destino Europa y Asia Oriental, principalmente India o China. El episodio refuerza el peso estratégico del estrecho, un punto clave para el transporte energético global y una de las piezas centrales del borrador negociado entre Washington y Teherán.
Otro reporte relacionado sostuvo que el memorando de entendimiento incluye un alto el fuego en el Líbano, el compromiso iraní de no buscar armas nucleares y la apertura de conversaciones sobre las reservas de uranio una vez que el documento entre en vigor.
Trump mantiene abierta la opción militar
Trump abordó el asunto en una entrevista emitida el domingo junto a Lara Trump, presentadora de Fox News y su nuera. El presidente afirmó que se llegaría a un acuerdo con Irán “poco a poco, pero con paso firme”, aunque advirtió que, de no concretarse, Estados Unidos volvería a la guerra.
“Vamos a cerrar un gran acuerdo, o… simplemente volveremos y lo resolveremos por la vía militar”, afirmó Trump. También dijo que no tenía “prisa” por cerrar el pacto, porque considera que una negociación acelerada reduce las probabilidades de obtener un buen acuerdo.
“Si tienes prisa, no vas a conseguir un buen acuerdo”, dijo. “Prefiero llegar a un acuerdo, porque podemos abrir el estrecho inmediatamente después de la firma”.
La exigencia central de Trump es impedir que Irán acceda a armas nucleares. El mandatario aseguró que Teherán aceptó una fórmula más amplia que no solo impediría desarrollar una bomba, sino también comprarla. “Una garantía que tengo que tener es que no habrá armas nucleares. Han aceptado eso”, afirmó.
Trump explicó que, al inicio, los iraníes decían que no desarrollarían un arma nuclear. Luego, ante la posibilidad de adquirir una, la fórmula pasó a incluir el compromiso de no desarrollar ni comprar armas nucleares “de ninguna manera”.
La guerra regional y el bloqueo elevan la presión
"The one guarantee that I have to have is that there will be no nuclear weapons, they've agreed to that."
— The White House (@WhiteHouse) May 31, 2026
President Donald J. Trump talks Iran, ballroom construction and more in a wide ranging interview with Lara Trump. 🇺🇸 pic.twitter.com/MPpXsbf5ej
El presidente también señaló que le sorprendió que Irán atacara a sus vecinos del Golfo durante la guerra, aunque aseguró que vio ese movimiento como un factor favorable para Washington, porque reforzó el respaldo regional a Estados Unidos.
Irán lanzó ataques con misiles y drones en la región e impuso un bloqueo en el estrecho de Ormuz después de que Estados Unidos e Israel iniciaran el 28 de febrero una campaña de bombardeos contra la República Islámica. La ofensiva buscaba desestabilizar su régimen y destruir sus programas de misiles balísticos y nucleares.
Aunque Irán niega que busque armas nucleares, ha acumulado uranio enriquecido a niveles sin aplicación pacífica. El bloqueo naval iraní, además, ha cortado aproximadamente una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y ha disparado los precios de la energía en todo el mundo.
La mediación de Pakistán permitió alcanzar una tregua el 8 de abril. Cinco días después, Estados Unidos impuso su propio bloqueo contra el transporte marítimo vinculado a Irán. En los últimos días, Washington y Teherán han intercambiado disparos en el estrecho por primera vez desde esa tregua, lo que deja el memorando como una pieza decisiva para contener una nueva escalada militar.