El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que entraría en la Sala de Situación de la Casa Blanca para tomar una “decisión definitiva” sobre el memorándum de entendimiento destinado a prorrogar el alto el fuego con Irán y reabrir el estrecho de Ormuz.
La Casa Blanca declaró que los negociadores estadounidenses e iraníes alcanzaron un acuerdo sobre el documento, aunque la aprobación final quedaba en manos de Trump. Irán negó haber dado su visto bueno definitivo, mientras Israel cree que Mojtaba Jamenei tampoco ha firmado el memorándum.
Trump condiciona el avance del acuerdo a que Irán renuncie a cualquier arma nuclear, reabra de inmediato el estrecho de Ormuz y retire las minas que queden en la vía marítima.
Trump exige reabrir Ormuz sin peajes ni restricciones
En una publicación en Truth Social, Trump sostuvo que Irán debe comprometerse a que “nunca tendrá un arma nuclear ni una bomba”. También exigió que el estrecho de Ormuz se abra de inmediato, sin peajes, al tráfico marítimo sin restricciones en ambas direcciones.
El presidente agregó que todas las minas acuáticas, “si las hay”, deberán ser retiradas. Afirmó que Estados Unidos ya detonó numerosas minas mediante dragaminas submarinos y que Irán completará la retirada o destrucción inmediata de cualquier artefacto restante.
Trump también indicó que los barcos atrapados en el estrecho por el bloqueo naval estadounidense podrán iniciar el proceso de “regreso a casa”. Esa declaración dio a entender que el levantamiento del bloqueo ya estaba decidido, aunque el esquema negociado preveía que esa medida llegara después de la firma del memorándum.
No quedó claro si Irán exigió levantar el bloqueo por adelantado para avanzar en el acuerdo o si la formulación de Trump dejó una ambigüedad sobre el orden real de las medidas.
El uranio enriquecido queda en el centro de la negociación
El memorándum de entendimiento contempla negociaciones posteriores durante una prórroga de 60 días del alto el fuego. Esas conversaciones abordarían el programa nuclear iraní, incluidas sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Trump volvió a insistir en que ese “polvo nuclear” será “desenterrado” y destruido por Estados Unidos en estrecha coordinación con Irán y con la agencia nuclear de la ONU. Teherán, sin embargo, no ha dado señales de aceptar esas condiciones.
El presidente añadió que “no se intercambiará dinero hasta nuevo aviso”, en aparente referencia al alivio de sanciones que Irán recibiría de Estados Unidos como parte del memorándum una vez firmado.
La aprobación final queda en manos de Trump
Trump afirmó que también se acordaron otros puntos de menor importancia antes de reunirse en la Sala de Situación. Su mensaje dejó el proceso en una fase crítica, con Washington presionando por compromisos nucleares y marítimos, Teherán sin confirmar una aceptación definitiva e Israel atento a las implicaciones del acuerdo.
La decisión final determinará si el alto el fuego se extiende, si el bloqueo naval estadounidense comienza a levantarse y si el estrecho de Ormuz recupera el tránsito marítimo sin restricciones en medio de las exigencias sobre el programa nuclear iraní.