Una ola de calor extrema comenzará mañana en Israel y se prolongará hasta el martes, según informó el Servicio Meteorológico de Israel (IMS).
Las temperaturas máximas previstas oscilarán entre 38 y 42 grados Celsius (100-107 Fahrenheit) en el Golán, los valles del norte, Galilea y el Néguev. En la zona montañosa central, incluida Jerusalén, así como en la llanura costera —donde se encuentra Tel Aviv— y en la región de Shfela, los termómetros alcanzarán entre 35 y 36 grados Celsius (95-97 Fahrenheit).
Durante el fin de semana, las condiciones más extremas se registrarán en las zonas del mar de Galilea y el Valle del Jordán, donde las temperaturas podrían llegar a 47 grados Celsius (116 Fahrenheit).
“Esta es la ola de calor más significativa y prolongada de la temporada actual”, declara al sitio de noticias Ynet el director del IMS, el Dr. Amir Givati. “Habrá vientos secos y una humedad muy baja, lo que significa que nos preocupan los incendios”.
Ante estas condiciones, el Ministerio de Sanidad recomienda evitar la exposición al sol, en particular a las personas mayores, los niños, las mujeres embarazadas y los pacientes con enfermedades crónicas. También aconseja reducir cualquier esfuerzo físico innecesario, beber suficiente agua y permanecer, en la medida de lo posible, en espacios con aire acondicionado o bien ventilados.
El ministerio advierte, además, que no se debe dejar a bebés, niños, ancianos ni personas con discapacidad dentro de vehículos sin supervisión o sin aire acondicionado. La misma precaución se aplica a los animales, que tampoco deben permanecer en un vehículo o un edificio sin agua ni ventilación.
El riesgo de sufrir un golpe de calor es mayor entre los bebés y los niños menores de cuatro años, los pacientes cardiovasculares, las personas con obesidad u otras enfermedades crónicas y quienes realizan actividades físicas intensas.
Entre los síntomas figuran una temperatura corporal elevada, piel roja y caliente, dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas, confusión o pérdida de conciencia. Si aparece alguna de estas señales, se recomienda llamar de inmediato a un centro de urgencias para recibir tratamiento.
Mientras llega la ayuda, el paciente debe permanecer en un lugar fresco y a la sombra, sin ingerir líquidos. El equipo médico le administrará líquidos por vía intravenosa.






