El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este fin de semana la creación de un nuevo organismo federal de supervisión denominado “Fuerza de IA” (AI Force). También propuso designar a un responsable nacional de inteligencia artificial con requisitos específicos para el cargo.
Trump presentó la iniciativa en medio de una disputa pública con dirigentes del sector tecnológico. Sam Altman, de OpenAI, y Dario Amodei, de Anthropic, figuran entre quienes han pedido una reducción controlada del ritmo de desarrollo y normas más estrictas para los sistemas avanzados.
El presidente rechazó esas advertencias sobre seguridad y las calificó como una “estafa política”. También propuso expresiones como “inteligencia superior” o “inteligencia extrema” y afirmó que su administración no frenará el crecimiento del sector. Según su planteamiento, Estados Unidos debe conservar su ventaja estratégica frente a China y otros países.
La creación del nuevo organismo abrió preguntas en Washington sobre el alcance de sus competencias. La Casa Blanca estima que la inteligencia artificial podría representar en el futuro cerca de una cuarta parte del producto interno bruto de Estados Unidos.
Trump reiteró que no acepta reducir el ritmo del desarrollo científico. También sostuvo que las críticas contra los centros de datos han fracasado y afirmó que estas instalaciones aportan salarios más altos, impuestos más bajos y calles más seguras.










