Los mediadores de Gaza tenían previsto reanudar el jueves en Egipto las conversaciones sobre el desarme con Hamás, mientras evalúan alternativas al plan de 20 puntos del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin a la guerra en la Franja. El proceso se mantiene bloqueado por la negativa del grupo terrorista a aceptar la propuesta de desarme impulsada por la Junta de Paz.
Las conversaciones sobre Gaza siguen bloqueadas por el rechazo de Hamás al desarme y por la discusión de alternativas al plan de Trump, incluida la reconstrucción en zonas aún controladas por Israel.
El estancamiento se produce en medio de acusaciones cruzadas entre Israel y Hamás por supuestas violaciones del alto el fuego que puso fin a dos años de guerra devastadora. Hamás se niega a entregar sus armas, mientras Israel ha continuado realizando ataques casi diarios en Gaza, que justifica como operaciones contra amenazas “inminentes” dirigidas contra sus fuerzas.
La Junta de Paz evalúa alternativas al plan de Trump
La Junta de Paz liderada por Estados Unidos, encargada de supervisar la gestión de Gaza tras la guerra, no ha descartado que las conversaciones con Hamás puedan producir avances. Sin embargo, ante meses de escasos resultados, el panel considera cada vez más opciones distintas al plan original de Trump.

Entre las alternativas más relevantes figura permitir el inicio de la reconstrucción en las zonas de Gaza que permanecen bajo ocupación israelí. Esas áreas representaban alrededor del 53 % de la Franja, aunque el primer ministro Benjamin Netanyahu declaró la semana pasada que ordenó ampliar el control militar hasta el 70 % del territorio.
La ampliación de esa zona obligaría a unos dos millones de palestinos, en su mayoría desplazados y residentes en tiendas de campaña, a concentrarse en el espacio restante de una Franja devastada por la guerra. La propuesta alternativa busca incentivar a los palestinos a salir de las áreas controladas por Hamás mediante alojamiento temporal.
No está claro si los habitantes de Gaza aceptarían vivir bajo ocupación israelí ni si Hamás intentaría impedir esos desplazamientos. El modelo ya había sido archivado por la Administración Trump tras las críticas de posibles países donantes, preocupados por una posible división permanente de la Franja de Gaza.
El desarme de Hamás sigue como punto central del bloqueo

La principal disputa continúa siendo el desarme de Hamás. El grupo sostiene que antes de abordar esa cuestión Israel debe cumplir los términos de la primera fase del alto el fuego. La Junta de Paz, por su parte, mantiene que el desarme es una condición esencial para avanzar hacia la gestión civil de Gaza y la reconstrucción.
Un documento revelado en mayo indicó que la Junta de Paz no obligará a Israel a cumplir los términos del alto el fuego si Hamás no acepta el marco internacional para su desarme. En ese documento, el Alto Representante de la Junta de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, advirtió que la negativa de Hamás podría conducir a una reanudación de la guerra.
El documento fue más allá y señaló que no se esperaría que Israel detuviera los ataques en Gaza ni garantizara la entrada de ayuda humanitaria en la Franja si Hamás no acepta el marco del panel internacional. Esa posición aumenta la presión sobre el grupo terrorista en un momento en el que las negociaciones siguen sin resolver el punto militar central.
La elección interna de Hamás retrasa una decisión definitiva

Otro factor que alarga las negociaciones es la elección de la dirección de Hamás, un proceso opaco que lleva más de un mes en marcha. El grupo argumenta que no puede adoptar una decisión definitiva sobre el desarme hasta que se haya elegido a su nuevo líder.
La contienda interna es vista como una pugna estrecha entre Khalil al-Hayya, más vinculado a Gaza, y Khaled Mashaal, más vinculado a Qatar. Ambos son considerados dirigentes de línea dura, aunque Mashaal es visto como más dispuesto a tomar medidas prácticas para preservar a Hamás como entidad política a largo plazo.
Hayya, en cambio, busca que Hamás continúe siendo una fuerza dominante en Gaza, en lugar de entrar en un periodo de inactividad mientras el Comité Nacional para la Administración de Gaza asume los asuntos civiles en la Franja. Ese comité tecnocrático, conocido como NCAG, aún no ha entrado en Gaza desde su creación en enero, debido a que la Junta de Paz prefiere resolver primero la cuestión del desarme.
Israel elimina a un nuevo jefe militar de Hamás en Gaza
La tensión militar también continúa sobre el terreno. La semana pasada, Israel mató en Gaza a Mohammed Odeh, recién nombrado jefe del ala militar de Hamás. Odeh había asumido el mando apenas once días después de que Israel eliminara a su predecesor, Izz al-Din al-Haddad, a comienzos de mayo.
La eliminación de dos jefes militares en un periodo tan breve refleja la continuidad de las operaciones israelíes contra la estructura armada de Hamás, incluso bajo el marco del alto el fuego. Mientras tanto, las conversaciones en Egipto intentan desbloquear un proceso que depende del desarme, de la futura administración civil de Gaza y del alcance del control israelí sobre la Franja.