Karim Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, quedó suspendido formalmente mientras los 125 Estados miembros del tribunal deciden si lo destituyen tras una investigación por acusaciones de acoso sexual en su contra.
El órgano rector de la CPI informó que la decisión fue remitida a la Asamblea de los Estados Partes, que deberá ser convocada lo antes posible para tratar el caso en una sesión especial. Para remover a Khan del cargo será necesaria una votación secreta con el respaldo de al menos 63 países.
Karim Khan fue suspendido formalmente mientras la Asamblea de los Estados Partes de la CPI decide si lo destituye, después de una investigación disciplinaria por acusaciones de acoso sexual.
Una fuente diplomática conocedora de la resolución indicó que la Mesa Ejecutiva del órgano rector concluyó que Khan, de 56 años, cometió una falta grave. La decisión llegó después de una investigación de 18 meses sobre señalamientos de que el fiscal mantuvo relaciones sexuales no consentidas con una asistente de su oficina.
Según esa misma fuente, la Mesa Ejecutiva recomendó su destitución. El órgano rector confirmó en un comunicado que adoptó una decisión dentro del procedimiento disciplinario abierto contra Khan y que envió el asunto a la Asamblea de los Estados Partes, aunque no detalló el contenido de la resolución.
“La decisión de la Mesa y la documentación relacionada seguirán siendo confidenciales”, señaló el comunicado de prensa. El texto añadió que la suspensión de Khan hasta la reunión de la Asamblea “no es indicativa del resultado final”.
La defensa de Khan rechaza la suspensión
La defensa del fiscal rechazó la medida y sostuvo que Khan niega haber cometido delito alguno. Sus abogados afirmaron en un comunicado que la decisión es “ilegal, procesalmente injusta y carece de fundamento probatorio”.
Khan ya no dirigía la Fiscalía de la CPI desde mayo pasado, cuando tomó una excedencia voluntaria mientras esperaba el resultado de la investigación. Con esta medida, se convierte en el primer fiscal del tribunal suspendido formalmente por el órgano de supervisión de la Corte.
Las denuncias contra Khan fueron presentadas por primera vez ante el órgano de control independiente del tribunal hace más de dos años. Una investigación de Associated Press indicó que el fiscal supuestamente vio a la mujer mientras trabajaba en otro departamento de la CPI y luego la trasladó a su oficina.
Después, según documentos de denunciantes, la asistente empezó a acompañarlo de forma habitual en viajes oficiales. Esos documentos sostienen que, durante un viaje al extranjero, Khan supuestamente le pidió que se tumbara con él en la cama de un hotel y luego “la tocó de forma sexual”.
Los señalamientos también recogen otros presuntos comportamientos no consentidos, entre ellos cerrar con llave la puerta de su despacho y meterle la mano en el bolsillo. Además, supuestamente le pidió varias veces que lo acompañara de vacaciones.
La crisis interna coincide con presión externa sobre la CPI
La crisis interna por el caso Khan coincide con la presión externa sobre la Corte Penal Internacional, que enfrenta sanciones de Estados Unidos por actuaciones del tribunal, incluidas las órdenes de detención contra el primer ministro Benjamin Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Gallant por la guerra entre Israel y Hamás en Gaza.
Además de esas órdenes contra Netanyahu y Gallant, Khan también emitió órdenes de detención contra tres líderes del grupo terrorista palestino Hamás, todos los cuales fueron posteriormente asesinados por Israel. El caso agrava el escrutinio sobre la CPI en un momento de alta tensión diplomática en torno a sus decisiones vinculadas a la guerra en Gaza.
La Asamblea de los Estados Partes deberá definir ahora si la suspensión deriva en una destitución formal. Hasta entonces, el futuro de Khan al frente de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional queda sujeto a una decisión política y disciplinaria de los países miembros del tribunal.