La United Aircraft Corporation afirmó que el caza multifunción MiG-35 fue probado en condiciones de combate real y que las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia podrían recibir versiones modernizadas durante los próximos años.
Yuri Slyusar, exjefe de la corporación, señaló que las entregas de modelos mejorados están previstas dentro de ese horizonte, aunque la incorporación definitiva del avión aún depende de una decisión del ministerio de Defensa ruso.
Rusia mantiene abierta la posible incorporación del MiG-35 modernizado tras pruebas en combate, pero su entrada en servicio depende de la decisión final del ministerio de Defensa.
El MiG-35, clasificado por Rusia como un avión de generación 4++, deriva del MiG-29 y fue concebido para operar en entornos con defensas antiaéreas densas. Su misión principal consiste en atacar objetivos aéreos, terrestres y marítimos, con capacidad para emplear armamento guiado y operar de día o de noche en condiciones meteorológicas adversas.
El programa todavía no ha entrado en una fase de adopción masiva. El avión realizó su primer vuelo en noviembre de 2016, fue presentado públicamente en 2017 y en 2018 se entregaron seis unidades a las fuerzas rusas para pruebas operativas.
El diseñador jefe Serguéi Korotkov indicó que el caza continúa en pruebas estatales y que ya fueron corregidos problemas detectados durante las evaluaciones iniciales.
Radar, aviónica y guerra electrónica del MiG-35 modernizado

Entre las mejoras citadas para la versión modernizada figura el radar Zhuk-A con antena activa de barrido electrónico, al que se atribuye la capacidad de rastrear hasta 30 blancos y atacar seis de ellos.
La aeronave también incorpora un sistema de designación montado en casco, una estación óptica de localización, navegación BINS-SP2M resistente a interferencias y un conjunto de guerra electrónica desarrollado a partir de experiencias operativas previas.
El MiG-35 puede equiparse con motores RD-33MK modernizados, con o sin control vectorial de empuje, según los requerimientos del cliente. La UAC no ha confirmado qué configuración sería elegida para una eventual producción destinada al ministerio de Defensa ruso.
El caza mide 17,32 metros de largo, tiene 12 metros de envergadura y puede transportar hasta 6.500 kilos de carga en nueve puntos de anclaje. Su velocidad máxima declarada es de 2.400 km/h en altitud y 1.400 km/h a nivel del mar.
Alcance operativo y opciones de exportación

El alcance operativo del MiG-35 se sitúa en torno a 2.000 kilómetros, ampliable mediante reabastecimiento en vuelo. También se le atribuye capacidad para actuar como avión cisterna para otras aeronaves y drones.
La UAC mantiene negociaciones con potenciales clientes extranjeros, aunque no identificó los países interesados. La producción inicial cuenta con una conclusión preliminar favorable, mientras se espera una decisión final sobre su entrada en servicio.
La eventual incorporación de versiones modernizadas dependerá, por tanto, de la evaluación técnica y operativa del ministerio de Defensa ruso, así como de la capacidad industrial para convertir las pruebas y la producción inicial en un programa de adquisición sostenido.