Donald Trump afirmó el martes que está dispuesto a someter al Congreso de EE. UU. el acuerdo provisional alcanzado con Irán para poner fin a la guerra, mientras legisladores de ambos partidos, incluidos republicanos, reclamaban conocer el contenido de un pacto que todavía no ha sido difundido oficialmente.
El entendimiento entre EE. UU. e Irán fue anunciado el domingo y, según funcionarios de ambos países, extendería por otros 60 días el frágil alto el fuego comunicado en abril. También permitiría reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave que permanece bloqueada de hecho desde que EE. UU. e Israel iniciaron la guerra contra Irán el 28 de febrero.
El acuerdo provisional con Irán sigue sin publicarse pese a que Trump dijo estar dispuesto a enviarlo al Congreso tras los reclamos de legisladores demócratas y republicanos.
Pese al anuncio, el texto del acuerdo no se ha publicado ni fue enviado al Congreso. Hasta ahora solo han circulado reportes filtrados sobre sus supuestos términos. Trump sostuvo además el martes que Irán abandonaría su programa de armas nucleares. Teherán ha insistido durante años en que su programa nuclear tiene fines pacíficos, aunque ha enriquecido uranio a niveles sin aplicación pacífica y ha amenazado regularmente con arrasar ciudades israelíes.
La falta de detalles alimentó las críticas de los demócratas. “Nos han dicho docenas de veces que la guerra ha terminado y docenas de veces nos hemos llevado una decepción”, afirmó el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, de Nueva York, al abrir la sesión del martes. “Han pasado dos días desde que Trump afirmara que había llegado a un ‘acuerdo’ con Irán y aún no ha dado a conocer ningún detalle… sobre en qué consiste realmente”, añadió.

Schumer pidió a la Administración Trump convocar una reunión informativa clasificada para el “Gang of Eight” del Congreso, el grupo integrado por líderes legislativos y miembros de las comisiones de inteligencia que suele recibir información sobre hechos relevantes de seguridad nacional. También reclamó que los funcionarios informen a todo el Congreso y al pueblo estadounidense. No se ha anunciado ningún plan para esas reuniones.
Trump dijo a periodistas en Francia que no había considerado enviar al Congreso el memorándum de entendimiento con Irán, aunque aceptó hacerlo. “Me gusta la idea”, afirmó durante un encuentro con Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de Emiratos Árabes Unidos, al margen de la cumbre del G7. El mandatario señaló que prefería esperar hasta después de la ceremonia oficial de firma prevista para el viernes.
El Congreso reclama acceso al memorándum con Irán
El presidente podría estar obligado legalmente a dar intervención al Congreso. La Ley de Revisión del Acuerdo Nuclear con Irán, aprobada en 2015 cuando el gobierno del demócrata Barack Obama ultimaba un pacto nuclear con Teherán, exige que cualquier acuerdo de ese tipo sea remitido a los legisladores antes de que se alivien sanciones. Ese proceso permitiría al Congreso intentar bloquear partes del pacto.
La discusión llega después de que algunos republicanos se mostraran dispuestos a romper con Trump y votaran junto a los demócratas, sin éxito, para obligarlo a solicitar autorización legislativa para la guerra contra Irán. La Constitución de EE. UU. atribuye al Congreso, no al presidente, la facultad de declarar la guerra. Sin embargo, la mayoría republicana, estrecha tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, ha mostrado poca disposición a cuestionar la política exterior de Trump durante su segundo mandato.

El líder republicano del Senado, John Thune, de Dakota del Sur, dijo el martes en el Capitolio que miembros de su partido presionan a la Casa Blanca para obtener el texto del memorando. “Estamos intentando conseguirlo”, afirmó, al admitir que resulta inusual que un Gobierno no comparta información sobre un hecho de esa magnitud con su propio partido. “Desde que ocupo este cargo, no nos hemos enfrentado a este problema”, señaló Thune.
La inquietud también alcanzó a otros republicanos. “Si se trata de un acuerdo secreto, ¿cómo puedo tomármelo en serio?”, declaró el senador Thom Tillis, de Carolina del Norte, a periodistas el lunes por la noche.