Corea del Norte efectuó su segundo lanzamiento de misiles balísticos en menos de una semana, según sus vecinos, en una acción que probablemente constituye una protesta contra los próximos ejercicios militares conjuntos de Corea del Sur y Estados Unidos, que Pyongyang considera un ensayo de invasión.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur señaló que el proyectil fue lanzado desde las inmediaciones de Wonsan, en la costa oriental norcoreana, alrededor de las 6:00 de la mañana. El misil recorrió más de 700 kilómetros (435 millas), de acuerdo con la información proporcionada por el organismo. El ministerio de Defensa de Japón también registró el lanzamiento y precisó que el proyectil cayó en aguas situadas fuera de su zona económica exclusiva, entre la península coreana y Japón.
Los dos lanzamientos, separados por apenas unos días, se enmarcan en la prolongada campaña de pruebas armamentísticas de Corea del Norte, que durante años se ha negado a reanudar las conversaciones con Estados Unidos y Corea del Sur. Expertos sostienen que Pyongyang suele presentar las maniobras militares de sus rivales como una justificación para aumentar sus propias actividades de prueba.
El ejército surcoreano aseguró que mantiene su preparación para responder a cualquier provocación de Pyongyang en coordinación con Estados Unidos. Por su parte, el Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur describió los lanzamientos de misiles balísticos norcoreanos como “actos de provocación” y pidió a Corea del Norte que los suspenda de inmediato.
El nuevo lanzamiento tuvo lugar dos días después de que Corea del Sur y Estados Unidos anunciaran que iniciarán el 17 de agosto sus ejercicios militares anuales a gran escala, destinados a reforzar su preparación frente a las amenazas de Corea del Norte.






