El presidente de Yisrael Beytenu, diputado Avigdor Liberman, afirmó el miércoles que unos 50 terroristas de la fuerza Nukhba de Hamás realizaron esta semana un ejercicio de entrenamiento en la Franja de Gaza, durante el cual practicaron el asalto y la toma de una comunidad judía.
De acuerdo con Liberman, los comandantes de las FDI desplegados en el terreno pidieron autorización para actuar contra los terroristas, pero recibieron de la dirigencia política la orden de no intervenir.
Las declaraciones se conocieron después de que el Canal 12 de Noticias informara el martes por la noche sobre una actividad terrorista inusual detectada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que generó preocupación por una posible preparación para cruzar la Línea Amarilla. Según ese reporte, el ejército aumentó el nivel de alerta y desplazó rápidamente tropas hacia la valla, aunque finalmente no realizó un ataque debido a instrucciones del alto mando político.
“Anteanoche, las fuerzas de las FDI identificaron un ejercicio de entrenamiento realizado por aproximadamente 50 terroristas de la Fuerza Nukhba, quienes practicaban un asalto y la toma de una comunidad judía”, reveló. “Los comandantes de las FDI en el terreno solicitaron una acción inmediata para llevar a cabo la eliminación selectiva de todos los terroristas, pero la instrucción del estamento político fue: ‘No toquen a ninguno de ellos. Ni siquiera disparen una sola bala de fogueo’”.
“Esto es rendirse ante el terrorismo y volver a la política de contención y a la concepción que condujo al 7 de octubre”, advirtió Liberman. El dirigente añadió que el miércoles recorrió la zona fronteriza con Gaza, incluidos Kerem Shalom, donde se encuentra la nueva base estadounidense que, según afirmó, fue construida cerca del cruce fronterizo, y el kibutz Be’eri. Allí mantuvo un encuentro con coordinadores de seguridad locales.
“Lo que vi y oí es sumamente preocupante, y quiero informar a los miembros del Gabinete Diplomático-Seguridad sobre varios detalles que el primer ministro les está ocultando, tanto a ellos como al público”, escribió.
Liberman sostuvo además que el primer ministro Benjamin Netanyahu autorizó un acuerdo entre el director general de la Junta de Paz, Nikolay Mladenov, y Hamás. Según su versión, el pacto contempla que la Junta de Paz transfiera $400 000 000 a proveedores y prestadores de servicios a partir de listas entregadas por Hamás.
También afirmó que existe un acuerdo adicional según el cual cerca del 40% de ese monto, equivalente a $160 000 000, sería devuelto en efectivo al brazo militar de Hamás.
El líder de Yisrael Beytenu aseguró asimismo que la retirada de las fuerzas de las FDI ya se completó en la práctica y que las tropas se replegaron hasta la línea de puestos militares. En ese contexto, advirtió: “En toda la zona comprendida entre la línea de puestos, la Línea Púrpura, y las barreras de hormigón amarillas, la Línea Amarilla, no queda ni un solo soldado”.
Según Liberman, la decisión de mantener las barreras de hormigón amarillas constituye una “cortina de humo con fines políticos”. En su opinión, las FDI no mantienen presencia efectiva en el área situada entre la línea de puestos militares y la Línea Amarilla.
Liberman también cuestionó el papel de Estados Unidos y sostuvo que la visita del comandante del CENTCOM a la base estadounidense en el sur de Israel evidencia que la capacidad de Israel para tomar decisiones de seguridad de manera independiente se ha visto comprometida. “Para mover un solo dedo, se requiere la aprobación estadounidense”, exclamó con vehemencia.






