La ministra británica de Desarrollo Internacional, Jenny Chapman, pidió este jueves a Israel que retire sus fuerzas del sur del Líbano para facilitar el regreso de familias desplazadas por tres meses de guerra, durante una visita a una escuela usada como refugio.
“Israel debería retirarse del sur del Líbano, sin lugar a dudas. Sabemos que el desplazamiento, en cualquier parte del mundo, provoca enormes trastornos”, declaró Chapman. “Por eso queremos crear las condiciones adecuadas para que la gente pueda volver a casa y sentirse segura, protegida y con la confianza de que podrá permanecer en sus hogares a largo plazo”.
Reino Unido pidió la retirada israelí del sur del Líbano para permitir el regreso de familias desplazadas, mientras Israel sostiene que mantendrá una zona de seguridad por necesidades defensivas.
La posición británica se conoce en un momento de presión diplomática sobre el despliegue israelí en territorio libanés, después de la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán. Ese documento, del que Israel no es signatario, incluye el fin de las hostilidades en el Líbano dentro del marco inicial para cerrar la guerra regional y abrir un plazo de 60 días de negociaciones sobre un acuerdo definitivo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este mismo jueves que las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel no se retirarán del sur del Líbano y que mantendrán allí una zona de seguridad mientras lo requieran las necesidades de seguridad de Israel. “Restableceremos la seguridad y la prosperidad en las localidades del norte”, dijo durante una ceremonia vinculada con la Ruta 60.

Un funcionario israelí cercano a Netanyahu afirmó que Israel mantiene “negociaciones tenaces” con Estados Unidos sobre la continuidad de su despliegue militar en el sur del Líbano. La fuente sostuvo que Jerusalén no tiene intención de abandonar sus posiciones en esta fase.
Israel mantiene su línea defensiva en territorio libanés
Las FDI publicaron el miércoles un mapa actualizado de su línea de defensa adelantada en el sur del Líbano y señalaron que no se retirarán del área por ahora. La línea marcada en el mapa se extiende de este a oeste y alcanza hasta 10 kilómetros dentro de territorio libanés desde la frontera.
El ejército indicó que sus soldados seguirán desplegados para eliminar amenazas y reforzar la defensa de los residentes del norte de Israel. La permanencia militar responde a la preocupación israelí por la capacidad de Hezbolá de volver a operar cerca de la frontera y atacar comunidades del norte.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, dijo este jueves que Israel tiene derecho a defenderse, pero debe “respetar este proceso de paz”. También calificó de “inaceptables” los ataques israelíes de alta intensidad en Beirut con víctimas civiles, después de críticas públicas del presidente Donald Trump a las operaciones israelíes contra Hezbolá.
Las declaraciones de Vance reflejan la presión estadounidense para sostener el proceso diplomático abierto por el memorando con Irán. Washington busca contener el frente libanés mientras avanza la negociación regional, pero Israel insiste en que su seguridad no puede depender solo de compromisos diplomáticos.
Hezbolá dispara cohetes contra tropas israelíes

Las FDI informaron que Hezbolá disparó varios cohetes contra tropas israelíes en el sur del Líbano, sin causar heridos. El ejército indicó que algunos proyectiles fueron interceptados y que otros impactaron cerca de las fuerzas desplegadas en la zona.
El ataque refuerza la posición israelí sobre la necesidad de mantener una presencia militar adelantada. Para Jerusalén, la zona de seguridad busca impedir que Hezbolá recupere libertad de acción junto a la frontera y vuelva a amenazar a las comunidades evacuadas del norte.
La petición británica añade otra capa de presión internacional sobre Israel, en un momento en que el futuro del sur del Líbano quedó vinculado al acuerdo preliminar entre Washington y Teherán. La cuestión central sigue siendo si las garantías diplomáticas bastarán para permitir el retorno de los desplazados sin que Hezbolá vuelva a consolidar posiciones militares en la zona.
Mientras Reino Unido pide la retirada israelí y Estados Unidos reclama contención, Netanyahu mantiene que las FDI permanecerán en el sur del Líbano mientras persistan amenazas contra la seguridad de Israel. El despliegue seguirá como uno de los puntos más sensibles del proceso diplomático regional.