En medio de las críticas por las restricciones impuestas a los combatientes israelíes en el frente libanés, este lunes se celebró una reunión de seguridad con la participación del primer ministro, el ministro de Defensa, el jefe del Estado Mayor y el comandante del Mando Norte.
El encuentro abordó la actuación de las Fuerzas de Defensa de Israel en el sur del Líbano, con énfasis en la protección de los soldados desplegados, la defensa de la población civil israelí y la continuidad de las operaciones contra infraestructuras terroristas en la zona.
Israel precisará las normas de apertura de fuego para que los combatientes puedan atacar a terroristas identificados en la “zona amarilla” y responder ante amenazas claras fuera de ese perímetro.
Según el comunicado del escalón político y de seguridad, las FDI seguirán actuando para neutralizar amenazas dirigidas contra los soldados israelíes y contra la población civil. La reunión puso especial énfasis en la destrucción de infraestructuras terroristas y en la protección de la franja de seguridad en el sur del Líbano.
El comunicado se produjo después de que una alta fuente política afirmara este lunes, en una entrevista con Noticias 14, que el liderazgo político trabaja para modificar la situación actual. Según esa fuente, las autoridades políticas coordinarán directamente con el mando militar para garantizar que las instrucciones del gabinete sean precisadas y comprendidas por todos los combatientes sobre el terreno.
De acuerdo con la aclaración, las normas de apertura de fuego serán redefinidas de forma clara y vinculante. Los combatientes recibirán autorización para atacar a cualquier terrorista identificado dentro del área definida como “zona amarilla”.
La fuente política aclaró además que las nuevas instrucciones permitirán responder también fuera de los límites de esa zona en cualquier caso en que se identifique una amenaza clara contra las fuerzas israelíes.
La semana pasada, las FDI publicaron el mapa de la zona de seguridad en el sur del Líbano, donde operan las fuerzas israelíes en el marco de la actividad militar. Según el ejército, las tropas están desplegadas en una zona de seguridad que se extiende hasta unos 10 kilómetros dentro del territorio libanés.