La Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC) asegura que los ataques que califica de no provocados contra su personal y sus activos han tenido un impacto significativo en sus operaciones, mientras intenta seguir atendiendo las exigencias de sus clientes en un “entorno excepcionalmente desafiante”.
Según un comunicado de la compañía, quince de sus buques han sido alcanzados por ataques con misiles y drones mientras transitaban por el estrecho de Ormuz desde el comienzo de la guerra. Tres de esos incidentes ocurrieron esta semana y dejaron un tripulante muerto y veinte heridos.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es el principal cuello de botella estratégico del mundo para el transporte marítimo de petróleo. Antes de que comenzara a finales de febrero la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, por esta ruta circulaba cerca de una quinta parte del consumo mundial de crudo.
Desde el inicio de la guerra, el tráfico comercial por esta vía ha sufrido numerosas interrupciones debido a que Irán ha obstaculizado el paso y ha atacado embarcaciones.
ADNOC, la petrolera estatal de Abu Dabi, figura entre los mayores productores de energía del mundo y suministra petróleo crudo, gas natural y productos refinados a clientes de distintos países.
La empresa afirma que mantiene una estrecha coordinación con las autoridades correspondientes y que aplica todas las medidas necesarias para proteger a sus trabajadores, activos y operaciones, mientras procura satisfacer las necesidades de sus clientes en la mayor medida posible.
“La libertad de navegación y el paso seguro e ininterrumpido de la marina mercante por las vías marítimas internacionales deben respetarse y salvaguardarse sin que medien amenazas, acosos ni ataques”, concluye ADNOC.






