El Pleno de la Knéset rechazó esta noche, lunes, en primera lectura, el proyecto de ley para modificar la Ordenanza de Prisiones, que buscaba prohibir la entrada de representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja a las prisiones de Israel y a los centros de detención bajo control de las FDI.
La propuesta, presentada por las diputadas Galit Distel Atbaryan, Kati Shitrit y un grupo adicional de legisladores, cayó tras recibir el apoyo de 36 diputados, frente a 41 que votaron en contra.
La Knéset rechazó en primera lectura un proyecto que buscaba impedir las visitas de la Cruz Roja a prisiones israelíes y centros de detención de las FDI, en medio de tensiones dentro de la coalición.
Según el texto de la iniciativa, se habría prohibido permitir el ingreso de representantes de la Cruz Roja a prisiones y centros de detención, así como transferir a la organización información sobre presos y detenidos, salvo con autorización del ministro de Seguridad Nacional o del ministro de Defensa, y de acuerdo con consideraciones de seguridad.
El rechazo de la ley se produjo en el contexto de la crisis persistente entre la coalición y los partidos haredíes. Antes de la votación, Shas ya había señalado que, pese a su apoyo de principio al proyecto, no respaldaría su avance mientras no hubiera progresos en la legislación que el propio partido impulsa.
Desde la formación indicaron: “Apoyamos toda legislación, pero solo después de que veamos avances reales en nuestras leyes”. A partir de esa postura, la iniciativa quedó incorporada a las disputas internas de poder dentro de la coalición.
Ofir Katz pidió respaldar la iniciativa antes de la votación
El presidente de la coalición, Ofir Katz, pidió antes de la votación respaldar el proyecto y declaró: “Dentro de poco se someterá a votación una ley de gran importancia para la seguridad del Estado de Israel, que impedirá que la Cruz Roja visite a terroristas de Nukhba. Se demostró en el pasado que durante esas visitas ayudaron a esos terroristas despreciables, introdujeron mercancías y equipos de contrabando y dañaron la legitimidad israelí”.
Katz añadió: “Llamo a todos los partidos, a la coalición y a la oposición sionista: no voten en contra, no perjudiquen la seguridad del Estado de Israel por razones políticas. Si la ley no se aprueba hoy, ya no podrá aprobarse, y los miembros de Nukhba recibirán asistencia”.
El proyecto fue promovido después de que, a comienzos de mes, el Tribunal Superior de Justicia determinara que el Estado no podía seguir impidiendo las visitas de la Cruz Roja a terroristas presos sin una autorización expresa en la ley.
Tras el fallo, la coalición intentó consagrar por vía legislativa la prohibición de esas visitas, entre otros argumentos, por considerar que la Cruz Roja no actuó de manera equivalente en favor de los rehenes israelíes retenidos por la organización terrorista Hamás.
En la exposición de motivos de la propuesta se señaló que “ante el riesgo de seguridad que implica la entrada de elementos externos en las prisiones, se propone establecer que no se permita el ingreso de representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja a las prisiones y a los lugares de detención, según la definición contenida en la Ley de encarcelamiento de combatientes ilegales”.