Egipto anunció el sábado dos importantes descubrimientos arqueológicos, entre ellos una ciudad residencial de época bizantina, muy bien conservada, ubicada en el desierto occidental.
Los hallazgos, realizados en el oasis de Dakhla y en el yacimiento arqueológico de Marina el-Alamein, cerca de Alejandría, se suman a una serie de descubrimientos recientes con los que el Gobierno egipcio busca reforzar el sector turístico, una actividad clave para el país y sostenida en parte por el turismo de antigüedades.
Egipto presentó dos nuevos hallazgos arqueológicos en el oasis de Dakhla y en Marina el-Alamein, entre ellos una ciudad bizantina conservada y 18 tumbas antiguas.
Junto con el estratégico canal de Suez, el turismo constituye una fuente relevante de divisas para Egipto, un país con problemas de liquidez.
El Ministerio de Turismo y Antigüedades señaló que el primer descubrimiento aporta nuevos detalles sobre la vida cotidiana, el desarrollo urbano y las actividades económicas en el oasis de Dakhla durante el siglo IV, cuando Egipto formaba parte del Imperio bizantino.
Una ciudad bizantina conservada en el oasis de Dakhla
Según explicó Hisham el-Leithy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, los barrios excavados incluían vías principales orientadas de norte a sur, cruzadas por calles de este a oeste, que daban forma a plazas abiertas y espacios públicos.
Mahmoud Massoud, presidente de la misión arqueológica, indicó que una iglesia basilical de mediados del siglo IV se levanta en la cabecera del asentamiento y domina sus calles principales. Junto a ella se encontraron los restos de dos torres de vigilancia destinadas a proteger los alrededores.
El oasis, situado en la provincia egipcia de Nuevo Valle, en el desierto occidental, figura en la Lista Indicativa de la UNESCO, paso previo a una posible inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la organización.
Massoud afirmó que en la zona se descubrió una estructura fuertemente fortificada, con gruesos muros defensivos y numerosas viviendas compuestas por salas de recepción y techos abovedados.
Entre esas construcciones se encontraba la casa de Tisous, identificado como diácono de la iglesia. La vivienda, fechada en la segunda mitad del siglo IV, habría funcionado como iglesia doméstica antes de la construcción de la basílica de la ciudad, según creen los arqueólogos.
La misión también encontró hornos de pan, cocinas y herramientas de molienda de piedra que, al parecer, se utilizaron para preparar alimentos. Además, se hallaron monedas de bronce bien conservadas con retratos de emperadores bizantinos, inscripciones en latín y símbolos cristianos, así como un conjunto de monedas de oro del reinado del emperador romano Constancio II, quien gobernó entre los años 337 y 361, según el comunicado del ministerio.
DAAI Zahran, jefe del departamento de Antigüedades Islámicas, Coptas y Judías, afirmó que se había descubierto una colección de unos 200 fragmentos de cerámica que habrían servido como material de escritura. Zahran explicó que esos fragmentos, conocidos como ostraca, contienen inscripciones relacionadas con transacciones comerciales, correspondencia y otros aspectos de la vida cotidiana.
Tumbas antiguas en Marina el-Alamein
En otro hallazgo, los arqueólogos localizaron 18 tumbas antiguas en el yacimiento arqueológico de Marina el-Alamein, situado a unos 100 kilómetros al oeste de la ciudad mediterránea de Alejandría.

Según informó el ministerio, el conjunto incluye 11 tumbas excavadas en la roca, con una profundidad media de 8 metros, y siete tumbas construidas con piedra caliza a nivel del suelo. Con estos descubrimientos, el número total de tumbas halladas en el yacimiento asciende a 48, de acuerdo con el ministerio.
En el mismo lugar se encontraron vasijas de cerámica, ánforas, lámparas, platos, altares y cuencos de piedra caliza, según se indicó.
La jefa de la expedición, Eman Abdel-Khaliq, dijo que la misión halló un sarcófago de granito de 2,5 metros de largo, con restos óseos que estaban siendo analizados en ese momento. Añadió que cerca del sarcófago se encontraron los restos de una estatua de esfinge de yeso.
Abdel-Khaliq señaló además que se descubrieron cuatro piezas de oro colocadas dentro de la boca de algunos de los difuntos —lo que se conoce como “la lengua de oro”—, una práctica asociada a las creencias funerarias de aquella época.
Marina el-Alamein es un yacimiento arqueológico situado cerca de la ciudad de Alamein, en la costa norte de Egipto. Descubierto en 1986, el lugar es considerado por los arqueólogos como la antigua ciudad portuaria grecorromana de Leukaspis, en el Mediterráneo, construida en el siglo II y próspera hasta el siglo IV, según informó el ministerio.
El turismo en Egipto ha empezado a recuperarse después de años de agitación política y violencia tras el levantamiento de 2011, así como del impacto de la pandemia de coronavirus.
El año pasado, Egipto recibió una cifra récord de 19 millones de turistas, un aumento del 21 % respecto de 2024, según datos oficiales. Las cifras muestran que en los cuatro primeros meses de 2026 llegaron 6,1 millones de turistas, frente a los 5,7 millones registrados en el mismo periodo de 2025.