El embajador de Irán en China reiteró el sábado que su país aplicará nuevas tasas a los buques que crucen el estrecho de Ormuz, una propuesta que Washington ha rechazado de forma tajante. También señaló que las naciones “amigas” podrían recibir un tratamiento diferenciado.
El acuerdo inicial alcanzado por Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra establecía que los buques comerciales podrían transitar gratis por el estrecho durante 60 días. Sin embargo, aún no se ha precisado qué medidas regirán una vez concluido ese plazo.
Irán mantiene su intención de cobrar tasas en Ormuz tras el periodo inicial de tránsito gratuito, mientras Estados Unidos rechaza cualquier cargo por el paso de buques en la vía marítima.
Abdolreza Rahmani Fazli, embajador iraní, afirmó durante el Foro Mundial por la Paz, celebrado en Pekín, que Teherán trabaja con Omán en “colaboración y cooperación” para definir “nuevos acuerdos” sobre esta vía navegable de importancia estratégica.
“Como país cuyas aguas territoriales incluyen el estrecho de Ormuz, sin duda cobraremos tasas de servicio”, dijo Fazli en declaraciones traducidas, aunque sostuvo que esos cargos no constituirían un “peaje”.
Según explicó, “estos nuevos acuerdos versarán sobre la garantía de la seguridad del paso por el estrecho de Ormuz, la supervisión del tránsito de los buques… y también sobre la garantía y la gestión de las consecuencias medioambientales derivadas del enorme número de buques”.
El diplomático añadió: “Sin duda, consideraremos un trato especial para los países que se mostraron amigos nuestros y que nos apoyaron especialmente durante los momentos difíciles”.
Washington rechaza cualquier cobro por el tránsito
En sentido contrario, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha sostenido que cualquier pacto definitivo impedirá a Irán cobrar cualquier tipo de tasa por el tránsito en esa vía marítima. Rubio calificó la distinción entre “tasas de servicio” y “peajes” como una diferencia meramente semántica.
Por el estrecho de Ormuz circula normalmente una quinta parte del petróleo crudo y del gas natural licuado del mundo. Durante su guerra con EE. UU. e Israel, Irán lo cerró casi por completo, lo que provocó un fuerte aumento de los precios de la energía.
Teherán levantó el bloqueo de Ormuz después de alcanzar con Washington un acuerdo inicial para poner fin a la guerra. Las negociaciones para una solución permanente de la guerra continúan abiertas.
Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra contra Irán a finales de febrero con el objetivo de desestabilizar a sus dirigentes y destruir sus programas de misiles balísticos y nucleares. Los combates quedaron suspendidos por una tregua el 8 de abril, mientras EE. UU. e Irán mantienen conversaciones de paz basadas en el memorándum de entendimiento que alcanzaron el mes pasado.
Israel no participa en ese memorándum ni en las conversaciones. Funcionarios israelíes han criticado el documento porque, según ellos, no consiguió de Irán una concesión concreta sobre su programa nuclear.
El CGRI promete “castigo divino” contra EE. UU. e Israel
En paralelo, mientras Irán celebraba funerales masivos durante varios días por el líder supremo asesinado, Alí Jamenei, el jefe de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) advirtió de que el “castigo divino” contra EE. UU. e Israel “no estaba lejos”.
“Estamos convencidos de que el castigo divino contra los Estados Unidos terroristas y el régimen sionista ilegítimo no tardará en llegar, y de que la bandera de la verdad seguirá enarbolada en la cima de la dignidad y el poder”, afirmó el contralmirante Ali Ozmaei en una declaración con motivo del funeral de Jamenei, según los medios de comunicación estatales iraníes.
En referencia al asesinato de Jamenei durante los ataques estadounidenses e israelíes que dieron inicio a la guerra, Ozmaei añadió: “Quienes cometieron este crimen creían que podían detener el camino de la verdad, pero, en cambio, se expusieron a la condena de la historia y a la ira y al severo castigo de esta nación”.
Ozmaei parece haber sustituido a Alireza Tangsiri, quien murió en un ataque aéreo israelí en marzo.