Los medios estatales iraníes afirmaron que, según un borrador de acuerdo con Estados Unidos, Teherán no renunciaría al control del estratégico estrecho de Ormuz.
La agencia oficial IRNA sostuvo que Irán no se compromete en el texto a ceder la gestión del estrecho ni a restablecer las condiciones que existían antes de la agresión militar estadounidense e israelí.
Irán afirma que mantendrá el control de Ormuz en el borrador de acuerdo con Estados Unidos, mientras exige el levantamiento del bloqueo naval, sanciones y reparaciones por daños de guerra.
IRNA se refirió a “las líneas generales del texto actual” que se están ultimando, en medio de versiones contradictorias entre Washington y Teherán sobre el alcance real del posible memorando de entendimiento.
El tráfico a través de Ormuz, una ruta marítima vital para el comercio energético global, quedó bajo control iraní desde el estallido de la guerra con Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Irán solo ha permitido el paso de un número limitado de barcos por el estrecho y ha insistido en que los buques obtengan permiso de sus fuerzas armadas antes de transitar.
Trump dice que Ormuz se reabrirá tras la firma

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó al anunciar un acuerdo casi definitivo con Irán que el memorando de entendimiento reabriría de forma inmediata y total el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, Trump no mencionó quién controlaría el canal marítimo, una cuestión que los medios iraníes presentan ahora como parte de las líneas rojas de Teherán.
La agencia Mehr afirmó que el borrador subraya la necesidad de que Estados Unidos y sus aliados paguen a Irán una indemnización por los daños causados por la guerra.
Según Mehr, el texto exige que Washington y sus aliados presenten planes de reconstrucción para Irán por un importe de al menos 300.000 millones de dólares.
Teherán condiciona las conversaciones finales a fondos y sanciones
La agencia iraní añadió que las negociaciones finales no comenzarán hasta que se haya liberado la mitad de los fondos iraníes bloqueados, se hayan suspendido las sanciones petroleras contra Irán y se haya levantado el bloqueo naval.

El programa nuclear iraní sigue como uno de los puntos más polémicos para Washington, que desde hace tiempo insiste en que Teherán debe renunciar a su capacidad de enriquecimiento y transferir al extranjero sus reservas de uranio altamente enriquecido.
IRNA afirmó en un informe separado que Irán “negociaría el programa nuclear únicamente en el marco de los principios fundamentales de la República Islámica”.
La agencia señaló que Teherán hará hincapié en el derecho de Irán a enriquecer uranio y en la retención de material enriquecido por parte de la República Islámica, con vistas a su inclusión en el acuerdo final.
Las versiones iraníes mantienen abierta la disputa sobre Ormuz, sanciones, reparaciones, fondos bloqueados y enriquecimiento de uranio, mientras Washington sostiene que el objetivo central del pacto es impedir que Irán obtenga armas nucleares.