Estados Unidos e Irán han centrado sus conversaciones en cuatro puntos clave para poner fin de forma definitiva a los combates iniciados tras una ofensiva conjunta de Washington e Israel en febrero, informó el martes The New York Times.
El informe, basado en funcionarios y diplomáticos estadounidenses familiarizados con las conversaciones mediadas por Pakistán, sugiere que las partes estarían más cerca de un acuerdo de lo que se había indicado hasta ahora.
El acuerdo nuclear en discusión gira en torno a la suspensión del enriquecimiento de uranio, la dilución de reservas iraníes, el desmantelamiento de instalaciones nucleares y las inspecciones internacionales sin previo aviso.
Según el periódico, el posible pacto incluiría compromisos sobre una suspensión prolongada del enriquecimiento de uranio por parte de Irán, la dilución de las reservas actuales de uranio enriquecido, el desmantelamiento de instalaciones nucleares iraníes y el derecho de los organismos internacionales de control nuclear a realizar inspecciones sin aviso previo.
En el primer punto, funcionarios estadounidenses afirmaron que Washington quiere que Irán detenga sus actividades de enriquecimiento durante 20 años. Teherán, en cambio, habría ofrecido una suspensión de 10 años.
Washington busca una suspensión prolongada del enriquecimiento iraní

Los funcionarios estadounidenses esperan que las partes alcancen finalmente un compromiso de 15 años, aunque el informe señaló que no está claro si el presidente Donald Trump aceptaría esa fórmula después de afirmar recientemente que “tienen que ser 20 años de verdad”.
La cuestión de las reservas actuales de uranio enriquecido de Irán sufrió un revés el mes pasado, cuando el líder supremo iraní emitió una directiva para impedir que el uranio de nivel cercano al grado militar fuera enviado al extranjero.
Funcionarios israelíes declararon a Reuters en ese momento que Trump había asegurado a Israel que cualquier acuerdo de paz estipularía que el uranio altamente enriquecido debía salir de Irán.
Sin embargo, según The New York Times, Estados Unidos no exigiría a Irán que retire el uranio del país. En su lugar, Washington trabajaría con el Organismo Internacional de Energía Atómica de la ONU para diluir las reservas de uranio enriquecido.
El OIEA estima que Irán tenía 440,9 kilos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel situado un paso por debajo del grado apto para armas, cuando Israel y Estados Unidos atacaron las instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025. No está claro cuánto de ese material sobrevivió, aunque el director del organismo ha indicado que estaría en gran parte intacto.
Reservas de uranio y plantas nucleares de Irán, en el centro del acuerdo
Fuentes iraníes afirmaron el mes pasado que altos cargos del país consideran que enviar el uranio al extranjero dejaría a Irán más vulnerable a futuros ataques de Estados Unidos e Israel. Teherán niega buscar armas nucleares, aunque ha enriquecido uranio hasta un nivel cercano al militar y mantiene como objetivo declarado la destrucción de Israel.
Trump afirmó la semana pasada que las fuerzas estadounidenses podrían retirar el uranio enriquecido incluso sin un acuerdo, aunque también sostuvo que “no hay razón para hacerlo” porque el material está “enterrado” y, por tanto, el régimen no puede acceder a él.

El tercer punto de negociación se refiere a la exigencia de Washington de que Irán desmantele sus tres principales instalaciones nucleares en Natanz, Fordo e Isfahán. Las tres fueron alcanzadas por ataques aéreos estadounidenses durante la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio y se cree que sufrieron daños graves.
Irán se habría mostrado parcialmente dispuesto a cumplir esa exigencia, con apertura a cerrar dos de las tres instalaciones y dejar una tercera en funcionamiento o pendiente de definición.
Inspecciones sin previo aviso y sanciones siguen como puntos sensibles
El cuarto punto en discusión es la demanda estadounidense de que Irán permita a las agencias nucleares internacionales realizar inspecciones sin previo aviso en cualquier instalación nuclear del país, en el momento que decidan hacerlo.
No está claro si Irán aceptará esa condición, ya que muchas instalaciones nucleares se encuentran dentro de bases militares del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, recintos que en el pasado han permanecido cerrados a los inspectores internacionales.
Aunque los funcionarios estadounidenses citados en el informe destacaron avances considerables en las negociaciones, tampoco está claro si los acontecimientos recientes provocarán nuevos contratiempos. Entre ellos figuran el recrudecimiento de los combates con Israel el domingo y el lunes, además de los ataques estadounidenses contra Irán a primera hora del martes en respuesta al derribo de un helicóptero Apache.
El informe presentó estos cuatro puntos como los temas centrales de la negociación, pero Irán ha planteado otras exigencias a Estados Unidos que difícilmente serían aceptadas por Washington, incluido el levantamiento de sanciones.
Teherán también quiere que se descongelen activos incluso antes de alcanzar un acuerdo definitivo, una condición a la que Trump se ha opuesto.