Las conversaciones entre el partido Reservistas, de Yoaz Hendel, y una alianza en formación encabezada por el presidente de Azul y Blanco, Benny Gantz, junto con el recién incorporado a la política Dedy Simhi, se rompieron por diferencias sobre una eventual integración en una futura coalición con los partidos haredíes, según informan medios de comunicación hebreos.
De acuerdo con esas informaciones, Hendel mantiene ahora negociaciones avanzadas con el exdiputado de Azul y Blanco Chili Tropper, quien dejó el partido de Gantz en mayo, así como con el veterano legislador Yuli Edelstein. Este último dimitió ayer del Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu y, según se ha informado, prepara una nueva formación escindida del Likud junto con el exministro del partido y exembajador ante la ONU Gilad Erdan, además de la actual viceministra de Asuntos Exteriores, Sharren Haskel.
La ruptura de las conversaciones se produjo por discrepancias sobre la posibilidad de integrar una futura coalición con los partidos haredíes, una opción rechazada por Yoaz Hendel.
Un portavoz de Reservistas afirmó que no hay novedades sobre los planes del partido. Señaló que la formación ha mantenido “una serie de reuniones con diversas figuras” durante las últimas semanas, mientras Hendel, comandante de batallón en la reserva, continúa en servicio activo, y añadió que “no se tomará ninguna decisión hasta su regreso”.
El mes pasado, en medio de amplias especulaciones sobre un posible anuncio de candidatura conjunta entre Hendel, Gantz y Simhi, se informó de que las negociaciones se habían detenido por un desacuerdo de fondo entre Hendel y Simhi sobre la posibilidad de sumarse a una coalición que incluyera a los partidos haredíes.
Hendel, quien fundó el año pasado el incipiente partido Reservistas con el propósito de impulsar una ley de servicio militar obligatorio universal, ha descartado en reiteradas ocasiones integrar una coalición con los partidos haredíes, que defienden el mantenimiento de las exenciones del servicio militar para los hombres haredíes.
Simhi, en cambio, se ha mostrado dispuesto a participar en un gobierno junto a los partidos haredíes y ha sostenido que su prioridad es formar un “gobierno sionista amplio” y evitar la convocatoria de nuevas elecciones.
Gantz ha recurrido a una retórica similar: rechaza cualquier coalición que dependa del apoyo externo de los partidos árabes, pero no ha descartado de manera explícita formar parte de un gobierno con los partidos haredíes.
Como ni Azul y Blanco ni Reservistas superan desde hace meses en las encuestas el umbral electoral del 3,25 %, se esperaba que una lista conjunta con Gantz, Simhi y Hendel alcanzara siete escaños, lo que permitiría a ambas formaciones entrar con margen en la Knéset.