La dependencia de los países del Golfo respecto de los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz podría reducirse de manera considerable con un oleoducto que conecte el Golfo con Europa a través de Israel, afirmó el ministro de Energía, Eli Cohen. Según el ministro, esa ruta también permitiría sortear las interrupciones del transporte marítimo en el mar Rojo.
“Los países del Golfo no quieren depender ni de Irán ni de los hutíes en Yemen cuando se trata de sus exportaciones de petróleo, que son su principal fuente de ingresos”, dijo Cohen a Reuters en una entrevista en Jerusalén. “Si se crea una ruta terrestre, se evita tanto a Irán como a los hutíes. La mejor ruta pasa por el Estado de Israel”.
Cohen afirmó que Israel ya dispone de infraestructura mediante un oleoducto entre Eilat, ciudad situada en el mar Rojo, y Ashkelon, ciudad portuaria del sur del Mediterráneo. No obstante, señaló que sería necesario desarrollar infraestructura adicional para conectar a los países árabes, si estos estuvieran dispuestos.
El ministro indicó que propuso a Estados Unidos un oleoducto de 700 kilómetros, equivalentes a 435 millas, que podría extenderse desde Arabia Saudita hasta Eilat. Desde allí, el petróleo podría circular por el oleoducto Trans-Israel hasta Ashkelon y, luego, ser transportado en buques cisterna hacia Europa.
