Amnistía Internacional acusó a Israel de matar a familias enteras en ataques contral Líbano durante la guerra con Hezbolá y pidió que esas acciones sean investigadas como crímenes de guerra.
Hezbolá arrastró al Líbano a la guerra en Medio Oriente el 2 de marzo, cuando disparó cohetes contra Israel en apoyo de Irán, su patrocinador.
Israel respondió con grandes ataques aéreos y una invasión terrestre. Según las autoridades libanesas, más de 4.300 personas murieron, incluidos más de 250 niños. Las FDI han afirmado que, hasta finales de junio, mataron a más de 2.500 operativos de Hezbolá desde comienzos de marzo, entre ellos cientos de miembros de la Fuerza Radwan, la unidad de élite del grupo terrorista.
Amnistía señaló que examinó tres ataques contra viviendas civiles cometidos entre el 6 y el 13 de marzo, en los que murieron 24 civiles, incluidos 12 niños.
Sus conclusiones se apoyan en entrevistas con 15 personas, entre ellas sobrevivientes, familiares de víctimas, paramédicos, periodistas que visitaron los lugares atacados y funcionarios locales.
“Sobre la base de las pruebas reunidas, en cada uno de estos ataques aéreos Amnistía Internacional tiene una base razonable para concluir que las fuerzas israelíes violaron el derecho internacional humanitario, entre otras razones, porque no distinguieron entre civiles y objetivos militares, llevaron a cabo ataques dirigidos contra civiles o bienes civiles, o no tomaron todas las precauciones factibles para reducir al mínimo el daño a civiles”, señala el informe.
La organización de derechos humanos con sede en Londres, que en los últimos años ha formulado numerosas acusaciones graves contra Israel, acusó al Estado judío de “matar a familias enteras” en esos ataques y pidió que sean tratados como “crímenes de guerra”.
El grupo indicó que se comunicó con las autoridades israelíes, que respondieron que algunos de los ataques se realizaron contra objetivos militares de Hezbolá, mientras que otros fueron “remitidos para examen”.
Las autoridades dijeron a Amnistía que estaban “comprometidas con la reducción del daño a civiles durante la actividad operativa”.
“Pese al seguimiento posterior, el ejército israelí no proporcionó información específica sobre los tres ataques… incluido cuáles podrían haber sido los objetivos”, añadió Amnistía.
