El Tribunal Laboral de Tailandia aceptó este viernes una demanda de tres marineros tailandeses que piden una indemnización por el ataque mortal sufrido por su buque de carga en el estrecho de Ormuz, ocurrido en marzo durante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, según informó su abogado.
La acción judicial, revisada por Reuters, exige una compensación mínima de un millón de bahts, unos $30.000, para cada marinero. El reclamo está dirigido contra empresas y entidades relacionadas con Precious Shipping, propietaria del buque, además del capitán de la nave.
Kunpat Singhathong, abogado de los marineros, dijo a la prensa que sus clientes acusaron a sus empleadores de conducirlos a zonas de riesgo, poner en peligro sus vidas y dejarlos sin capacidad para seguir desempeñando su trabajo.
“A los tres se les ha diagnosticado un trastorno de estrés postraumático y es poco probable que vuelvan a trabajar como marineros”, afirmó. No obstante, no divulgó los informes médicos que respaldan ese diagnóstico.
De acuerdo con Kunpat, hasta el momento los marineros solo han recibido el equivalente a dos meses de salario y una compensación por los objetos personales que perdieron.
Los responsables de Precious Shipping no respondieron de inmediato a los correos electrónicos enviados por Reuters.
Tres miembros de la tripulación murieron y otros veinte fueron rescatados después de que dos proyectiles alcanzaran el Mayuree Naree, de bandera tailandesa, el 11 de marzo, mientras cruzaba el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para las exportaciones de petróleo y gas.
Después del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó el 28 de febrero, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que atacaría cualquier buque que pasara por el estrecho. Antes del tránsito del Mayuree Naree, varias embarcaciones ya habían sido atacadas.
En una comunicación presentada el 11 de marzo ante la Bolsa de Valores de Tailandia, Precious Shipping sostuvo que el buque había adoptado medidas de seguridad reforzadas y mantenía contacto con los centros correspondientes de coordinación de seguridad marítima.
Kunpat señaló que la empresa le informó que ya había pagado a los marineros las indemnizaciones correspondientes y que no asumiría responsabilidades adicionales.
“Pagaron y nos dijeron: “No pidan más. Lo que les hemos dado ya es mucho””, contó Noppadon WONGuvan, antiguo tripulante de 33 años, quien consideró insuficiente la compensación y sostuvo que no se ajustaba a las normas internacionales.
Panithi Tumkaew, otro antiguo tripulante y demandante, de 43 años, que había trabajado once años para la empresa, dijo que tuvo que buscar atención médica porque los ruidos fuertes le provocaban miedo y no podía trabajar. “Ahora tomo sedantes… Los tomo y duermo”, declaró Panithi.
