Andy Burnham, quien se perfila casi con certeza como el próximo primer ministro del Reino Unido, sostuvo que el Gobierno británico debe aumentar la presión sobre Israel por el trato que reciben los palestinos en Gaza y prohibir la venta de armas que puedan ser utilizadas por Israel en Judea y Samaria y en la Franja de Gaza.
El dirigente, que hasta hace poco ejercía como alcalde de Manchester, reiteró además su condena al antisemitismo y recordó el ataque mortal contra una sinagoga de esa ciudad durante el pasado Yom Kippur. También condenó el ataque encabezado por Hamás el 7 de octubre de 2023, que dio inicio a la guerra de Gaza.
En un video difundido en sus redes sociales, Burnham afirmó: “Es completamente inaceptable que palestinos inocentes, incluidos niños, sigan muriendo”. Añadió que “todavía haya una crisis humanitaria, con muy poca ayuda que entra, y que el ejército israelí continúe ampliando el área que controla en Gaza. Tenemos que hacer más para presionar al Gobierno israelí”.
Tras su reciente incorporación al Parlamento, Burnham aparece como el único aspirante a las elecciones internas del Partido Laborista para suceder al primer ministro saliente, Keir Starmer, quien anunció hace poco que dejará el cargo. En ese contexto, reconoció errores en la respuesta inicial de su partido ante la guerra de Gaza y expresó: “Mi partido no actuó bien, y lo lamento. La respuesta, con demasiada frecuencia, no ha sido suficientemente buena. Tenemos que hacerlo mejor”.
Asimismo, señaló que “el Reino Unido tardó demasiado en pedir un alto el fuego y ahora debemos hacer más para reforzar nuestro enfoque”. También condenó la violencia de colonos en Judea y Samaria y acusó al Gobierno israelí de que “claramente intenta hacer imposible una solución de dos Estados”.
Burnham sostuvo que el Reino Unido debería ampliar las sanciones para responder a esos hechos. En ese sentido, declaró: “También apoyo plenamente las restricciones a las licencias de armas para asegurar que ninguna bomba ni bala británica pueda ser utilizada por las FDI en Gaza o en Judea y Samaria”. Asimismo, respaldó la prohibición del comercio con los “asentamientos ilegales”.
Aunque evitó calificar de genocidio la actuación de Israel en Gaza, como sí han hecho numerosos políticos internacionales de izquierda, aseguró: “Me ha horrorizado por completo lo que he visto y leído sobre la destrucción de Gaza. Hay cada vez más pruebas de que parecen haberse cometido crímenes de guerra”.
Al referirse al antisemitismo, manifestó: “También condeno el aumento de los atroces ataques antisemitas aquí en el Reino Unido y a quienes buscan dividir nuestras comunidades al atacar a los judíos. Tras el ataque contra la sinagoga de Heaton Park en Manchester, sentí de primera mano la ansiedad de nuestra comunidad judía y la amenaza muy real que enfrenta. Esto es inaceptable y debemos seguir erradicando el antisemitismo en todo el Reino Unido”.
