El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, considera probable que aún persista la brecha de inteligencia que permitió a Israel asesinar al líder supremo Ali Jamenéi.
En una entrevista en persa, Araghchi relató que la mañana del 28 de febrero advirtió al presidente Masoud Pezeshkian de que “el ambiente es de guerra”. Posteriormente, a las 9 de la mañana, se reunió con Ali Asghar Mir Hijazi, asesor de Jamenéi. Poco después, Israel ejecutó el ataque mortal contra un complejo de Teherán donde el líder supremo participaba en una reunión de alto nivel.
Jamenéi murió en el primer ataque de la campaña, en la que también fueron asesinados otros 40 altos comandantes.
Según Araghchi, cuando se produjo el ataque, Jamenéi se encontraba en su despacho, mientras el Consejo Estratégico Asesor para Relaciones Exteriores celebraba su reunión semanal y el Consejo de Defensa también estaba reunido.
“Celebrar reuniones simultáneas no era inusual en aquellos días”, afirmó Araghchi, “pero el conocimiento de estas reuniones por parte del enemigo fue resultado de una brecha de información que probablemente aún existe”.
El ministro añadió que todavía no se ha reunido personalmente con el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenéi. “Solo un puñado de personas le ha conocido”, aseguró.






