Uno de los primeros nombramientos del nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, ha recibido críticas por una visita realizada en 2010, durante la cual el designado se reunió con miembros de Hamás.
Andy Slaughter fue nombrado fiscal general pocos días después de que Burnham asumiera el cargo el lunes como el séptimo primer ministro del Reino Unido en una década. En noviembre de 2010, Slaughter participó junto al entonces diputado laborista Jeremy Corbyn en un viaje de investigación a los territorios palestinos, patrocinado por Amigos de Al-Aqsa y la organización pro-palestina sin ánimo de lucro Middle East Monitor.
Los medios británicos señalaron que, desde su nuevo puesto, Slaughter tendrá una influencia considerable en las decisiones relacionadas con el procesamiento de organizaciones terroristas prohibidas, entre ellas Hamás. El secretario de Justicia en la sombra, Nick Timothy, calificó su nombramiento como “una absoluta vergüenza” y lo acusó de mostrar “simpatía por Hamás”.
Según The Telegraph, la delegación se reunió durante aquel viaje con representantes de Hamás y de su rival Fatah. Las fotografías de la visita muestran a Slaughter acompañado por políticos palestinos como Mohammed Totah, Ahmed Attoun y Khaled Abu-Arafeh, todos ellos vinculados a cargos asociados con Hamás.
Slaughter ya había viajado a Gaza en marzo de 2010, cuando mantuvo encuentros con el ministro de Justicia de Hamás, Faraj al-Ghoul, y con el viceministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Yousef. Después de esa visita, publicó un artículo en The Guardian en el que defendió que las negociaciones con Hamás debían celebrarse “sin condiciones previas”.
En una declaración enviada a The Telegraph, la Fiscalía general del Reino Unido rechazó las críticas contra el nombramiento. La institución afirmó que Slaughter ha condenado sistemáticamente a Hamás, respalda una solución de dos Estados y ejercerá sus funciones con imparcialidad política y respeto al Estado de derecho.






