Chad anunció el lunes que iniciará su retirada de la Corte Penal Internacional (CPI), a la que acusa de ineficiencia y de mantener un sesgo institucional contra los Estados africanos.
De acuerdo con The Associated Press, el Gobierno chadiano presentó formalmente ante las Naciones Unidas la notificación necesaria para abandonar el tribunal, creado al amparo del Estatuto de Roma para juzgar a los responsables de graves atrocidades internacionales. Las normas de la CPI establecen que la retirada tarda al menos un año en entrar en vigor.
Con este paso, Chad se convierte en el cuarto país africano que comienza el proceso para salir de la corte desde 2025. Burkina Faso, Malí y Níger ya habían comunicado el año pasado su intención de abandonar el tribunal, cuya sede se encuentra en La Haya.
La decisión se produce mientras la CPI afronta nuevos obstáculos tras la destitución de su fiscal jefe, Karim Khan, el 24 de julio, a raíz de acusaciones de conducta indebida.
A comienzos de este mes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Washington promovía una iniciativa para eliminar lo que calificó como una amenaza de la CPI contra la soberanía nacional. El presidente Donald Trump también impuso sanciones al tribunal mediante una orden ejecutiva firmada en febrero de 2025, en respuesta a las investigaciones de la corte relacionadas con Israel, aliado de Estados Unidos.
En un comunicado difundido en redes sociales, la Oficina de Asuntos Africanos de Estados Unidos instó a otros miembros de la CPI, integrada por ciento veinticinco Estados firmantes, a abandonar el Estatuto de Roma.
“Estados Unidos celebra la decisión de Chad de retirarse de la CPI y de unirse al creciente número de naciones que recuperan su soberanía frente a esta institución defectuosa”, publicó la agencia.
Massad Boulos, asesor principal para Asuntos de Oriente Medio y África del Departamento de Estado estadounidense, también elogió el anuncio en internet y afirmó que “no se descartará ninguna opción diplomática en la campaña destinada a desmantelar la amenaza que representa la CPI para los estadounidenses”.






